Sólo el amor a la bicicleta ha hecho que Eder Salas continúe subido encima de ella y disputando carreras un año más. El corredor del Cafés Baqué estuvo a punto de dejar la práctica del ciclismo en el inicio de esta campaña al no surgirle ninguna oferta de equipos superiores. «Rubén Gorospe me dijo para seguir y me convenció», afirma el de Barakaldo, que a pesar de todo esto se muestra ilusionado y con ganas para afrontar una temporada más dentro del pelotón aficionado. Por todo ello, Salas comenzó tarde a preparar el calendario, lo hizo el 10 de enero, y de momento está «un poco flojo», según sus palabras, pero será cuestión de tiempo el alcanzar la forma óptima.
La semana pasada corrió con su equipo en la Vuelta a Alicante. «Me ha venido muy bien, sobre todo para ir acumulando kilómetros», asegura. En la cita alicantina se encontró «justito» cuando la carretera se empinaba, cosa normal a estas alturas de campaña. Pero una muestra de su fortaleza fue que el primer día se metió en el sprint y acabó octavo, buen síntoma de cara al futuro más inmediato.
El objetivo es llegar a un pico de forma alto de aquí a un par de meses para poder rendir al máximo en todas las carreras y anotarse algún triunfo. Una de las carreras que tiene marcada en rojo es el Memorial Valenciaga. «No se si llegaré a tiempo porque voy un poco retrasado con respecto al resto de mis compañeros», apunta. Sin embargo, el corredor del Baqué está convencido de llegar a tope a la Bira, carrera que pretende utilizar como un escaparate para que los equipos de arriba se fijen en él.
El Cafés Baqué es uno de los referentes en el calendario aficionado y este año no va a ser menos. «Estamos más fuertes que el año pasado, tenemos un equipo muy serio», dice el de Barakaldo. Además de lo que pueda aportar al equipo el propio Eder Salas, este año se ha reforzado bastante con Cobo e Iglesias, «y además sigue Guti», con lo que el Baqué seguirá dando guerra y dejándose ver en todas las citas e intentará repetir victoria en el Torneo Euskaldun y en la Copa de España.
Planes de futuro
Una vez concluido 2006 Eder Salas se replanteará el futuro y decidirá en base a lo que le ofrezcan: «Lo que tengo claro es que no me voy a cerrar ninguna puerta, pero hay que ir a una cosa que merezca la pena». Es evidente que por mucho amor que le tenga al mundo del pedal no está dispuesto a pasar por el aro de cualquier oferta que no satisfaga sus intereses. Sin embargo, si el ciclista de Barakaldo no recibe ofertas que cumplan con sus pretensiones tiene muy claro lo que tiene que hacer: «Si a final de año no me sale nada interesante, lo dejo».
La búsqueda de equipo de Eder Salas fue una historia larga y movida durante los últimos meses del pasado año. El corredor se movió buscando un hueco en la élite. «Hablé con muchos directores pero la verdad es que fue complicado porque daba la sensación de que no se involucraban lo suficiente», manifiesta.
Nada es sencillo dentro del ciclismo, y menos aún en el pelotón aficionado, donde los más jóvenes tienen que hacer malabarismos para garantizarse el futuro. Al pasar los años se van agobiando y no ven una salida porque el tiempo se agota para ellos. «Es frustrante porque llevas años demostrando que vas bien y no tiene ninguna recompensa», afirma Salas, que llega a la conclusión que después de todo esto «te acabas por cansar». Sin embargo, el de Barakaldo no pierde la esperanza y después del mal trago que pasó vuelve con ilusiones renovadas para demostrar su valía.