El primer ministro francés, Dominique de Villepin, respaldó ayer la estrategia del Gobierno en la lucha antiterrorista y la voluntad de José Luis Rodríguez Zapatero de buscar la paz en el País Vasco. Tras reunirse en el Palacio de La Moncloa con el presidente español, el mandatario francés reafirmó el compromiso de su Ejecutivo de colaborar en la lucha antiterrorista.
Preguntado sobre la tesis de Rodríguez Zapatero de que el «principio del fin» de ETA está cerca, el primer ministro respondió en un correcto español que en su opinión existe «una esperanza» abierta que permite pensar que «la paz puede verdaderamente ganar», por lo que el Gobierno de Francia apoyará «todas las acciones que vayan en esa dirección».
Villepin aclaró que entre sus intenciones no está la de inmiscuirse en este «asunto interno» de España, cuya soberanía dijo respetar, pero se mostró partidario de mantener la «firmeza» y la «ejemplar» cooperación de los dos Estados contra todo tipo de terrorismo.
Por su parte, José Luis Rodríguez Zapatero manifestó su «profundo agradecimiento» a Villepin por la permanente ayuda que Francia presta a España en la lucha contra ETA, que ha permitido numerosas detenciones de activistas de la banda, y también contra el terrorismo islamista radical.
Un único camino
El jefe del Gobierno español no se quiso pronunciar sobre los efectos que la posible entrada en prisión del portavoz de la ilegalizada Batasuna, Arnaldo Otegi, podría tener sobre el proceso de paz y se limitó a apelar al respeto a la legalidad y a la democracia. «El fin de la violencia solo tiene un camino: el respeto a la ley. Sólo la democracia será la llave del fin de la violencia», apuntó. En este sentido, garantizó que el Ejecutivo que dirige «trabaja, como es su obligación», para cumplir ese deseo de la sociedad española.
Tras ofrecer una rueda de prensa en la sede gubernamental, los dos mandatarios celebraron un almuerzo de trabajo que comenzó con 'horario español' -pasadas las tres de la tarde- debido al retraso de la comparecencia conjunta. Además de abordar la lucha antiterrorista trataron la situación generada por las OPAs en España y Francia y los principales retos de la política internacional.