Uno o varios desconocidos intentaron fracturar a golpes cuatro lunas blindadas del bar y salón de juegos que se ubica en los soportales de la plaza de Abastos de Vitoria. Los autores de esa acción vandálica, que en la tarde de ayer seguían sin ser identificados, actuaron pasadas las cuatro de la madrugada y lograron resquebrajar los cristales, según indicaron a EL CORREO fuentes del mercado.
La Ertzaintza y la Policía Municipal abrieron ayer una investigación para tratar de aclarar el suceso. Los hechos se producen dos días después de que comerciantes de la plaza hicieran pública su preocupación por las agresiones, amenazas y vejaciones sufridas el viernes y el sábado por una empleada de ese establecimiento hostelero y por un cliente de una carnicería del céntrico recinto comercial. Esa misma jornada, el gerente del mercado, Manuel Rabasco, denunció a este diario la «pasividad policial» ante las actitudes «violentas e incívicas de un grupo de indigentes que ocupan a diario los soportales y de varios jóvenes magrebíes que rondan por la zona, cargados de alcohol y en actitud agresiva».
«Son peligrosos»
Tras conocer el ataque contra el bar, el comerciante aseguró ayer que el «temor y la indignación» continúan creciendo entre los titulares de los puestos y sus clientes. «Todos sabemos que algunos de esos individuos son peligrosos y no tienen nada que perder», dijo antes de reclamar de nuevo a las policías vasca y local que actúen en la zona para «garantizar la seguridad de usuarios y trabajadores, y hacer que esas personas cumplan las leyes y ordenanzas».
Por otra parte, agentes de la Guardia Urbana detuvieron a las cuatro y media de la madrugada de ayer a un joven de 18 años por su presunta implicación en un intento de robo en una panadería de la calle Cola y Goiti. Poco antes del arresto, una luna del establecimiento apareció destrozada.