Lo advirtieron y acaban de cumplir su amenaza. Los vecinos de seis portales de las calles Florida y Pío XII han denunciado al Ayuntamiento de Vitoria por la reforma de la manzana de la plaza de toros. Creen que les supondrá «un claro perjuicio» y afectará a su calidad de vida.
Los residentes consideran que el nuevo edificio de 98 viviendas que se construirá en el lugar donde ahora está el antiguo coso taurino les privará de horas de luz solar al estar muy cerca de sus casas. A pesar de sus continuas protestas, las comunidades jamás han conseguido que el Consistorio o las empresas que ejecutan el proyecto -FCC y Urco Urbasa- modifiquen el diseño del nuevo bloque.
Por todo ello, las familias que residen entre los números 64 y 72 de la calle Florida y las del número 2 de Pío XII han interpuesto un recurso ante el juzgado de lo contencioso administrativo de Vitoria, encargado de dilucidar las reclamaciones realizadas contra las instituciones. Los residentes alegarán que las construcciones previstas en el Plan Especial de Reforma Interior (Peri) de la manzana de la plaza de toros «les restarán horas de sol, un derecho que garantiza el Plan General de Ordenación Urbana -el documento urbanístico de mayor rango de la ciudad- a todos los vitorianos. ¿Por qué hacen aquí una excepción?», plantea su abogado, Juan Reizabal.
Parar las obras
La clave de la polémica es que, según precisó el letrado, «no se respetan las distancias mínimas con las viviendas consolidadas». Para los denunciantes «existe espacio de sobra» para evitar que sus casas se vean encajonadas por culpa del nuevo proyecto que se levantará a escasos metros de sus domicilios.
Se da la circunstancia de que FCC y Urco Urbasa iniciaron las obras de la manzana en agosto, centrándose de momento en levantar el nuevo coso taurino para agosto. De momento, los vecinos no pedirán la paralización de las reformas, aunque Reizabal apuntó que «tampoco sería descabellado que el juez exigiera que las máquinas dejaran de trabajar. Eso es secundario, pero si siguen y ganamos tendrán que derribar lo que han hecho. Ahí está el caso de la cafetería de Renfe».
El proyecto de la plaza de toros no ha conseguido esquivar la polémica desde su arranque. Tras las críticas vecinales, los grupos municipales del PNV, EB y EA intentaron parar los trabajos en enero. Denunciaron «flagrantes irregularidades» en las mismas, pero PP y PSE unieron sus votos para impedirlo. El alcalde siempre ha mantenido su confianza en la legalidad del plan, al igual que FCC y Urco Urbasa.