El Correo Digital
Miércoles, 15 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
CON REMITE
No es tan difícil
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Si me permiten la observación, la idea de que Radio Taxi penalice a los usuarios con antecedentes de mal uso del servicio no me parece de recibo, pero se trata de una opinión personal tan refutable como cualquier otra. Reconozco que hay morosos eventuales o profesionales que llaman al servicio y luego no lo utilizan, y eso lo sabe todo el mundo que lo sabe. No hay que ser muy listo para intuir el perjuicio causado, pero tampoco hay que serlo para comprender que las penalizaciones acordadas por nuestro gremio favorito se pasan un poco.

Por eso la actitud del Gobierno vasco a la hora de exigir a Radio Taxi que no siga denegando el servicio a los morosos me parece impecable. Se parte de una desproporción evidente: usted contrata un taxi que luego no va a usar y hace muy mal, pero también el taxi que no contesta cuando usted le llama o que llega como si viniera de un rally por Texas lo hace peor. Este asunto es arduo porque nunca nadie da, como se dice, su brazo a torcer. Lo que pasa es que el taxista cabreado puede denegarle a usted el servicio, pero usted no puede hacer lo mismo con él. Así están las cosas.

La exigencia del Gobierno vasco me parece, por tanto, del todo razonable. Entre los llamados morosos hay de todo, como hay de todo entre los taxistas, y medidas tan expeditivas como las de negar el viaje a los primeros por una vieja deuda no acabarán de resolver el problema nunca.

Hay veces en que la colisión de dos derechos se resuelve de muy mala manera. En esta ocasión se trata de un caso muy claro, y no será el primero ni, al paso que se va, será el último.

c.p.uralde@diario-elcorreo.com



Vocento