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Miércoles, 15 de marzo de 2006
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CULTURA
ANDRÉS LIMA DIRECTOR Y ACTOR DE ANIMALARIO
«Somos un poco malabaristas»
Desvela las claves de la compañía ganadora de los Premios Max: «Más que transgredir nos preguntamos cosas»
«Somos un poco malabaristas»
EN ESCENA. El director y actor teatral Andrés Lima empezó en el País Vasco, en el grupo Txiruliruli. /ASIA ARTIN
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PREMIOS MAX
Mejor espectáculo de teatro: 'Hamelin' (Animalario. Vania Producciones. Fundación Teatro de la Abadía).

Mejor espectáculo de teatro musical: 'Mar i Cel', de Dagoll Dagom.

Mejor espectáculo de danza: 'Gagá' de Marta Carasco.

Mejor director de escena: Andrés Lima (Hamelin).

Mejor director musical: Joan Vives (Mar i Cel).

Mejor actriz protagonista: Lola Herrera ('Solas').

Mejor actor protagonista: Juan Margallo ('El señor Ibrahim y las flores del Corán').

Mejor actriz de reparto: Carmen del Valle ('La Celestina').

Mejor actor de reparto: Emilio Gutiérrez Caba ('A Electra le sienta bien el luto').

Mejor autor teatral en castellano: Juan Mayorga ('Hamelin').

Mejor autor teatral en euskera: Yolanda Arrieta ('Groau').

Espectáculo revelación: '¿Nasdrovia Chejov!', de Vaivén Producciones-País Vasco.

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Andrés Lima (Madrid, 1961) es el director habitual de Animalario y como tal ha firmado los éxitos que han consagrado al grupo, 'La boda de Alejandro y Ana', 'Últimas palabras de Copito de Nieve', o 'Hamelin'. Ha grabado en su contestador telefónico un timbre de voz de ultratumba, porque ayer se acostó a las siete de la mañana tras recibir él y el grupo Animalario hasta cuatro premios Max: al mejor director, mejor empresa, mejor autor y mejor espectáculo.

Sólo en 2005 Animalario ha gasnado el Premio Ercilla y el Nacional de Teatro «por su montaje de 'Hamelin', de Juan Mayorga, en reconocimiento del compromiso ético y estético que esta propuesta escénica comporta».

La historia comienza en 1996, cuando Alberto San Juan, Guillermo Toledo, Nathalie Poza y Ernesto Alterio forman la compañía Ración de Oreja, con la que presentan un montaje titulado 'Animalario'. Entonces conocen a Andrés Lima. Su afinidad en la manera de ver el teatro les lleva a fundir ambas compañías bajo el nombre de Animalario.

-¿Qué tiene Animalario que no tengan otros grupos?

-Yo creo que la idea del equipo, una manera de trabajar juntos, y un interés común.

-¿Animalario recupera aquella forma de hacer con dramaturgos, directores y actores fjos?

-Somos un equipo, eso está muy claro. Con afinidades y diferencias, pero un equipo habitual. Es también importante la independencia, un concepto fundamental para nosotros que tiene que ver con ese modo de estabilidad.

-Sin embargo, hay diferencia de estilos.

-Somos un poco malabaristas, y la verdad es que hasta ahora ha habido suerte en los espectáculos.

-¿Dónde está la transgresión?

-Más que transgresión es necesidad de pensar, de preguntarse cosas. El premio se ha dado al grupo por 'Hamelin', que fue una obra que nació como una reflexión de grupo, de un taller en el que hablábamos sobre la felicidad y no hay nada más infeliz que el tema de esa obra, y cómo se cuenta.

-¿Ética o estética?

-Las dos, creo que son lo mismo.

-Todos los miembros de Animalario, sin embargo, tienen notable presencia en televisión, en trabajos que parecen más convencionales.

-Hemos procurado elegir, y estamos teniendo suerte. Acabamos de hacer una película casi los mismos del Animalario teatral.

-Andrés Lima ha hecho teatro con una gran diversidad de estilos, ¿es un director sin estilo?

-Yo mismo no tengo ni idea de cuál es. Cuando dirijo intento buscar el punto de vista que me ordene las ideas, y a partir de ahí, hacer el trabajo como actor o como director.

-Un premio marca un doble hito, es el indicio del mérito de quien lo recibe, pero también es el gálibo del criterio selectivo de quien lo da.

-Que hayamos podido abrir los límites de los premios es un halago, pero se trata de hacer bien lo que te gusta. Para una compañía independiente, es la máxima satisfacción.

-Andrés Lima es sobre todo un director de actores.

-Por eso entré en el teatro, tengo pasión por los actores. A mí no me atraen tanto las puestas en escena como trabajar la interpretación, una tarde en un local de ensayos, con intérpretes que no sean marionetas, sino actores inteligentes. Bueno, también las marionetas valen.

Cobayas teñidas

-Sobriedad: los niños no son niños ni imitan, y las ratas del flautista son cobayas teñidas en 'Hamelin'. En la jaula, rodeado de libros, Copito/Pedro Casablanc apunta gestos, discursea. Es un gorila 'de estilo', anda y habla a su manera pero sin modelos humanos o simiescos.

-Intenté un trabajo interpretativo desnudo, despojado.

-La Gala de los Goya, hace tres años, con la condena de la intervención en Irak fue un escándalo, ¿lleva Animalario la provocación a cuestas?

-Aquella gala fue la ocasión para manifestar nuestra idea sobre lo que estaba pasando, y se aprovechó. Fue muy divertido. No pretendíamos más que expresar una opinión, y no el escándalo, pero cuando el PP se cruza provoca escándalos.

-¿Quién se cruza con quién?

-Ellos, ellos.

-¿Y por eso os invitaron a la boda de Alejandro y Ana?

-Más bien nos desinvitaron. Aunque alguna personalidad del PP mostró interés por aportar más información. Aquella extraña oferta nos hizo sospechar algo; creímos que era una operación de espionaje para ver lo que hacíamos.

-¿Qué es lo que íbais a hacer?

-Es que nunca se enteraron. Ahora queremos tratar el tema del terrorismo, sobre todo a partir del 11-m; después de aquello. Pero del terrorismo en general y, mejor aún, del terror, de todos los terrores en que vive el mundo.

-Hay un episodio vasco de Andrés Lima como actor y director.

-Empecé en el País Vasco, en el grupo Txiruliruli, antes de 1980, y tengo recuerdos maravillosos; también con Geroa, donde fui intérprete en 'Los abrazos perdidos', de Xabi Puerta, en el papel de Luís, un etarra, y porque dirigí luego allí 'Ontzian', de Ernesto Caballero, en un trabajo múltiple que se titulaba 'Por mis muertos'.



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