El Gobierno confía sacar adelante en abril una nueva reforma de las pensiones con el consenso suficiente, según expuso ayer en el Congreso el secretario de Estado de la Seguridad Social, Octavio Granado. «Se tratará de un acuerdo con cambios moderados y paulatinos» a aplicar a los futuros pensionistas y con respeto de los derechos adquiridos por los actuales, señaló.
La comparecencia de Granado tuvo lugar en comisión, donde describió la reforma que se avecina en respuesta a una pregunta del diputado del PP José Ignacio Echániz, quien se mostró partidario de una modificación urgente, similar a «la adoptada por Alemania, país que ha retrasado la edad de jubilación de los 65 a los 67 años». Granado le recomendó «no alarmar a la sociedad» porque aunque las previsiones indican que, si todo sigue igual, en 2050 los gastos superarán a los ingresos, «hablar de informes demoledores no hace bien a nadie», dijo. «Somos el único país en el que se aprecia una evolución positiva porque la riqueza nacional crece más que el gasto en pensiones», resaltó. A pesar de ello, dejó entrever que también es favorable a prolongar la vida laboral.
Igualmente en respuesta a Echániz, facilitó datos que demuestran la buena situación del sistema. En términos de caja, los ingresos de su departamento han crecido un 9,05% y han pasado de 7.570 millones de euros a 8.255, mientras que los pagos han subido un 8,48% al pasar de 10.134 millones a 10.994.