El presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial plantará a la Comisión de Justicia del Congreso por segunda vez en una semana. Francisco José Hernando envió una carta al presidente de la Cámara, Manuel Marín, en la que explicó que no acudirá para «no verse sometido a una función política de control». El PSOE atribuyó la decisión a que la máxima autoridad judicial del país «está en la estrategia del PP», mientras que las asociaciones judiciales se dividieron, la conservadora respaldó la decisión y la progresista la criticó.
Hernando está citado hoy para responder a las peticiones de comparecencia del grupo socialista, ERC e IU para que explique, entre otros asuntos, la equiparación que hizo del aprendizaje del catalán para los jueces con el de aprender a bailar sevillanas en Andalucía, así como sus «repetidas declaraciones contra el Estatut».
No podrá ser. El presidente del Supremo, como la pasada semana, anunció por vía epistolar que no irá al Congreso. Su justificación volvió a ser que no existe disposición «constitucional o legal» que establezca que el máximo responsable del Poder Judicial tenga que someterse al Legislativo.
Si aceptara someterse al «control político», agregó Hernando en un escrito de siete páginas, significaría «la erosión del principio de separación de poderes y de la independencia judicial».