Tres individuos encapuchados y armados se apoderaron ayer de dos troqueladoras y miles de placas de matrícula en una localidad del departamento francés de Ain, según han informado fuentes policiales galas que atribuyen el asalto a la organización terrorista ETA.
El robo fue cometido a las cinco y media de la tarde de ayer en una empresa de la localidad de Replonge, del Departamento de Ain, a unos setenta kilómetros al norte de Lyon. Los asaltantes, que hablaban francés con un fuerte acento español, iban armados con pistolas y con una escopeta de cañones recortados. A la hora indicaba penetraron en la sede de una empresa dedicada a la fabricación de placas de matrículas o accesorios para automóviles y amenazaron al único empleado que había en el establecimiento. El hombre fue atacado y amordazado por los asaltantes.
Los encapuchados se apoderaron de dos máquinas para troquelar matrículas y una cifra de placas que oscila entre las veinte mil y las treinta mil, según las fuentes consultadas. Todo el material sustraido fue cargado en dos vehículos de la propia empresa con los que se dieron a la fuga en dirección desconocida.
Antecedente en 2002
Fuentes policiales indicaron que se atribuye a ETA la autoría de este asalto. El modus operandi de los encapuchados es similar al empleado por otros tres miembros de ETA en un asalto similar cometido el 21 de octubre de 2002 en la localidad de Jonzac.
En aquella ocasión, otros tres individuos armados con pistolas se apoderan de 400 placas de matrícula vírgenes, tras maniatar a dos empleados de un taller de la firma Renault. Los asaltantes, que hablaban en francés con acento español, intentaron llevarse la troqueladora, pero no lo consiguieron porque estaba atornillada.
De confirmarse la autoría de ETA en este robo, sería la segunda acción de la banda en Francia en lo que va de año después de que el pasado día 5 dos miembros del grupo terrorista armados con pistolas robaran las armas y los uniformes a dos agentes de la Gendarmería, en la localidad de Gramat, del Departamento de Lot. Los militares habían ido a identificar a un individuo sospechoso que estaba junto a un Opel Zafiro en las cercanías de un Centro de Armamento del Ejército francés. Otro etarra sorprendió por detrás los gendarmes a los que arrebataron dos pistolas, un subfusil y los uniformes. Los policías fueron atados en un granero y abandonados.