Foronda empieza a notar los efectos del fenómeno Ryanair. Desde que la compañía irlandesa de bajo coste comenzara a operar el pasado 17 de febrero con un vuelo diario a Londres, el trasiego de pasajeros por la terminal vitoriana se ha incrementado un 50%. En sus instalaciones se ha habilitado una oficina de turismo y el bar ha abierto una pequeña tienda en la que conseguir recuerdos de la gastronomía alavesa. Incluso, un autobús traslada al centro de la ciudad a los turistas británicos, con guía incluido.
Todo este movimiento se empieza a traducir en números. La estadística de Foronda correspondiente al mes pasado refleja un aumento de pasajeros del 50,6% con respecto al mismo periodo de 2005, según datos facilitados por Aena, la sociedad pública que gestiona los aeropuertos españoles. Es decir, por el aeródromo de la capital alavesa pasaron un total de 9.124 personas, 3.064 más que en febrero de 2005.
Y el principal culpable de que por una vez la terminal rompa la racha negativa de pasajeros la tiene Ryanair, que ha movido entre los días 17 y 28 de febrero alrededor de 2.700 viajeros. Esto supone que sus aviones trasladan cada día a cerca de 220 personas en los dos vuelos entre el aeropuerto londinense de Stansted y Vitoria, y viceversa. La media de ocupación de las aeronaves -con 180 asientos- supera el 65%.
De esta forma, el objetivo de la firma irlandesa de mover cada año a cerca de 50.000 pasajeros parece cada vez un poco más realizable. De hecho, la mayoría de las instalaciones aeroportuarias en donde operan las compañías baratas registra cada mes aumentos en sus viajeros. Es el caso, por ejemplo, de Zaragoza (44,2% de subida), Girona (6,4%) o Murcia-San Javier (36%).
Nuevos destinos
Además, Vitoria sufrirá en los próximos meses un nuevo empujón cuando Ryanair ponga en funcionamiento la segunda línea desde Foronda, gracias al acuerdo por tres años rubricado con la Diputación alavesa, y que obliga a la firma a abrir tres rutas en tres años a cambio de un millón de euros.
Entre los destinos que se barajan sobresalen Bérgamo, ciudad italiana próxima a la turística Venecia, y Girona. Su puesta en marcha está prevista para después de Semana Santa.