El proyecto para construir un circuito de carreras junto al aeropuerto de Foronda no ha gustado a la Unión de Agricultores y Ganaderos de Álava. La UAGA tildó ayer el plan impulsado por cuatro empresarios alaveses de «caprichoso».
«Es una actividad que no nos podemos permitir, ya que ocupa 435 hectáreas de una zona fértil. Sería un crimen», recalcó el presidente del colectivo, Iñaki Fernández de Larrea. La mayoría de los terrenos «se están utilizando para la producción agrícola como cereal, patata o remolacha y, de seguir adelante, todo ello se perdería». «Un lujo» que, según la UAGA, no se puede permitir la provincia.
El terreno ocupa una superficie de 4.359.000 metros cuadrados, ubicada muy cerca de las pistas del aeropuerto, al lado de la autovía a Bilbao.
Las parcelas, calificadas de urbanizables, podrían acoger en la actualidad distintas actividades económicas. Pertenecen a diversos propietarios, entre ellos la Diputación alavesa, que dispone de unos 750.000 metros cuadrados. También tienen terrenos las juntas administrativas de Antezana de Foronda, Aránguiz y Estarrona, entre otras.
El objetivo principal de la sociedad empresarial recién creada para impulsar el circuito es adquirir esos solares, o parte de ellos, e iniciar cuanto antes el proyecto. La iniciativa está encabezada por José Luis Bengoechea, propietario de la joyería Jolben.
Perder tierra fértil
El comerciante ya admitió el pasado martes que será «absolutamente necesario» que las instituciones alavesas respalden la idea para facilitar la compra del suelo «en la medida de lo posible y con la legalidad en la mano».
Una petición que la UAGA solicitan que no se haga realidad. Su presidente aseguró ayer que no se trata únicamente de una cuestión de «compra-venta de terreno, sino que deben contar con la autorización pertinente para implantar esa actividad». En ese sentido, expresó su deseo de que las administraciones correspondientes «en ningún caso se planteen esta opción, ya que ellas son las que tienen en su mano la posibilidad de denegarlo».
El sindicato agrario alavés descarta además cualquier otra ubicación para las pistas de carreras. «No tiene sentido construir un circuito de coches aquí. Sería más propio de un lugar medio desértico, pero no en un área con una ocupación importante de tierra fértil, como es este caso», señaló con rotundidad Fernández de Larrea. Los agricultores no quieren en ningún caso que se reconviertan más tierras para impulsar este tipo de infraestructuras.