Los presupuestos forales para 2006, pactados por el PP y PSE y recién aprobados en las Juntas Generales con sus votos y el del grupo mixto, recortan las ayudas al campo. Así lo ven al menos los agricultores alaveses que ayer criticaron el documento económico.
Para la Unión de Agricultores y Ganaderos, UAGA, desde 2003 se ha reducido «en cerca de tres millones de euros» la asignación al Departamento de Agricultura. «De 26,5 millones se pasa a 23,5, lo que supone un 11,25% menos», resaltó el presidente del colectivo, Iñaki Fernández de Larrea.
Una decisión «escandalosa», según la UAGA, dado que en el resto de departamentos se ha «incrementado la financiación. Creemos que se está sacrificando un sector que ahora más que nunca necesita de ayudas». Según sus cálculos, serían necesarios 10 millones más «para equipararnos a la subida de otras áreas forales».
Al hilo de estas críticas, Fernández de Larrea destacó el incremento en Obras Públicas «para acondicionar como autovía el tramo entre Armiñón y Miranda, un despilfarro innecesario ya que el Ministerio de Fomento pretende liberalizar el peaje de la autopista AP-1 en esa zona».
Sector pionero
Tampoco escapó de las críticas el proyecto de Ley de Aguas pactado por el Gobierno vasco y el PSE. La UAGA calificó la nueva normativa de «recaudatoria e injusta, con medidas contrarias a la agricultura». El sindicato se refería así al canon ecológico que la ley contempla establecer, y que asciende a 6 céntimos por metro cúbico de agua.
«Para una explotación agrícola media, supondría incrementar el gasto anual de 150 a 1.500 euros», advirtió Fernández de Larrea y recordó que son un sector «pionero» en la reutilización de aguas para producir alimentos.