La resolución ha sido fruto de una transacción a sendas iniciativas del PSE-EE y el PP de apoyo a los empresarios vascos, con motivo de la última campaña de extorsión de la organización terrorista. El texto consta de cinco puntos que fueron sometidos a votación por separado. Además de la exigencia a ETA para que cese su actuación, se ha condenado la "sucesión de atentados, intimidaciones e intentos de extorsión de que vienen siendo objeto por parte de ETA los empresarios vascos".
También se ha respaldado a los amenazados y al Departamento de Interior, a la Ertzaintza y Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado "para proseguir en su tarea de erradicar estas prácticas criminales". Estos tres puntos han sido aprobados por todos los partidos, excepto PCTV-EHAK, que ha votado en contra, y Aralar, que se ha abstenido. En otro punto, esta vez con la única abstención del PCTV-EHAK, se ha reiterado el apoyo a "todos los empresarios vascos, así como a sus familiares y empleados".
Por último, la Cámara, esta vez con el apoyo de todos los grupos, se ha ratificado en su "compromiso inequívoco a favor de los derechos humanos y las vías pacíficas, políticas y democráticas" y en su postura "contraria a la violencia, a la amenaza de su utilización y a la vulneración de los derechos humanos".
Durante el debate, el portavoz del PNV, Iñigo Urkullu, ha condenado la "macabra actitud rastrera" de ETA chantajeando a los empresarios y amenazando a sus familiares. Tras considerar que es una "falta de humanidad absoluta", Urkullu ha insistido en que es "asqueroso" que este intento de extorsión se intente "disfrazar de actuación política" y pidió una tregua "sin vuelta atrás" por parte de ETA, para que no haya una "tutela" sobre futuras iniciativas políticas.
"Brutal campaña mafiosa"
Rodolfo Ares (PSE-EE) ha advertido a ETA de que el Estado de derecho "no estará nunca en tregua", sino que seguirá "combatiendo" el terrorismo y a quienes "lo amparan y justifican". Ares ha añadido que el problema no reside en cuántos ciudadanos sufren extorsión y atentados, sino que mientras haya una sola persona las instituciones deben estar "a su lado, no sólo con apoyo sino dando todas las medidas de seguridad posibles".
Carlos Urquijo (PP) ha dicho que la Cámara estaba obligada a un pronunciamiento así ante la "brutal campaña mafiosa reiniciada por ETA" y porque se debe reconocer el "esfuerzo que hacen los empresarios para desarrollar su labor en condiciones adversas, arriesgando su seguridad personal y la de sus familiares".
Itziar Bazterrika (PCTV-EHAK) ha dicho que se debe ir al "fondo" del origen del "conflicto y no denunciar las conculcaciones parciales" de derechos humanos. Bazterrika ha explicado que "aparte del sufrimiento creado por ETA hay otro sufrimiento, existen otras víctimas que también merecen el respeto de esta Cámara", entre las que ha citado a los dos presos recientemente muertos en prisión. Antton Karrera (EB) ha manifestado que los empresarios deben tener "nuestra solidaridad" ante las "acciones y los acosos salvajes" de ETA.