El Correo Digital
Viernes, 17 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
DEPORTES
ALAVÉS
Proyecto de desastre
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

El fútbol nunca ha sido mi deporte. De joven jugué a baloncesto y, por supuesto, a rugby.

Sin embargo, desde los 16 años hasta el año pasado he sido abonado del Deportivo Alavés casi ininterrumpidamente. Siempre he considerado al Alavés el representante máximo del deporte en nuestra provincia.

Recuerdo la asamblea que tuvo lugar en el Aula de Cultura de la Caja Vital, tras el descenso por impago, y donde decidimos (los cincuenta que estuvimos) no hacer desaparecer al Glorioso y seguir con él en el posterior destierro por los campos de Tercera y Segunda B. También sellamos aquel acuerdo con el Athletic que supuso que el club comenzara casi de cero.

A partir de ahí, todos conocemos la historia de nuestro Alavés: ¿¿llegamos a la final de Dortmund!!

Aquel equipo simpático, honrado, con pocos recursos se ha convertido en el juguete de su caprichoso presidente. Piterman ha tirado por la borda el trabajo y las ilusiones de mucha gente. Y lo que nos queda.

Esta temporada decidí no hacerme abonado del Glorioso, porque Piterman ha convertido mi equipo en un circo. Y no estoy dispuesto a aportar ni un euro a un proyecto que nos lleva al desastre. Piterman plagó su primera temporada de insultos, querellas, salidas de tono y faltas de respeto a todo y a todos. Y sigue por el mismo camino.

También soy accionista. Compré en su momento una acción y no lo hice para lucrarme, por supuesto.

Y una puntualización: le he oído decir en repetidas ocasiones que «Mané cobraba tanto y que descendió al Alavés». Pues no. El Alavés no descendió con Mané como entrenador y lo que cobró se lo ganó mucho más que los entrenadores que usted ha tenido y que cobran por no hacer nada.

Tarde o temprano, usted se marchará del Alavés. Que sea cuanto antes. Así que, señor Piterman, de accionista a accionista, me queda una última cosa por decirle: ¿¿DMITRY KANPORA!!



Vocento