Repsol y Acciona anunciaron ayer la firma de un acuerdo para construir en España hasta seis plantas de carburante biodiesel, con una inversión total de 300 millones de euros.
Una de estas factorías podría estar ubicada en el País Vasco, dado que el proyecto prevé su instalación allí donde la petrolera tiene refinerías. De hecho, los planes para Petronor, a la que la empresa presidida por Antonio Brufau destinará 900 millones hasta 2009, incluían 130 millones para aumentar la producción de biocombustibles.
No sería la única planta de estas características en Euskadi. Ya existe una de Bionor en Álava; y, además, esta sociedad, en consorcio con otras dos, ha pedido una parcela a la Autoridad Portuaria de Bilbao para instalar otra factoría en Punta Sollana.
En total, se estima que las seis plantas, que estarán operativas entre el primer semestre de 2007 y el segundo de 2009, darán empleo directo a 200 personas e indirecto a más de 5.000.
La mayoría de los puestos provendrán del sector agrícola, que, según las cuentas del consorcio, podría dedicar entre 200.000 y 300.000 hectáreas de regadía a la producción de la materia prima (colza y girasol) necesaria para esta tecnología.
Los socios explicaron que el acuerdo permitirá, al término del plan, producir más de un millón de toneladas de biodiesel al año y ahorrará la emisión a la atmósfera de unos tres millones de toneladas de CO2.