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Miércoles, 22 de marzo de 2006
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CULTURA
HARRISON FORD, ACTOR
«Soy completamente instintivo»
«Volvería a hacer comedia romántica, pero con una actriz de más de cincuenta para que resultara creíble»
«Soy completamente instintivo»
CELEBRIDAD. El actor norteamericano sonríe horas antes de atender a los periodistas en la presentación para Europa de 'Firewall', su última película. / EFE
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EL PERSONAJE
Harrison Ford (Chicago, 1942) trabaja de secundario en 'American Graffiti' y Lucas le llama para 'La guerra de las galaxias' (1977).

Desde entonces ha protagonizado entre otros filmes 'El imperio contraataca', 'En busca del arca perdida', 'Blade Runner', 'Frenético', 'A propósito de Henry', 'Juego de patriotas', 'El fugitivo' y 'Lo que la verdad esconde'.

'Firewall': dirigida por Richard Loncraine, en ella Ford encarna a un especialista en medidas de seguridad, junto a Paul Bettany, Virginia Madsen , Mary Lynn Rajskub...

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Con un reciente bronceado hawaiano y ese pendiente en la oreja izquierda que se plantó el día en que decidió hacer frente a su crisis de madurez tirando por la calle de en medio, Harrison Ford presentó ayer desde Barcelona, y para toda Europa, 'Firewall', su nueva película; un 'thriller' sobre el complejo mundo de la informática. De mirada taladrante y sonrisa escéptica, Ford tiene fama de hueso duro de roer frente a la prensa y él mismo se encarga de cultivarla.

Para este actor de 63 años, natural de Chicago, hijo de padre irlandés y madre rusa, que fue un excelente ebanista antes de convertirse en Han Solo, no hay nada más placentero en el mundo que pilotar un avión. Y volar parece ser para él lo contrario de enfrentarse a un periodista. De ahí quizá lo plomizo de algunas de sus respuestas. Alguien le preguntó ayer qué ha aprendido de tantas mujeres bellas con las que ha trabajado, y él murmuró: «Por lo visto, no lo suficiente».

-¿Se siente condenado a ser el héroe de todas sus películas?

-Yo sólo intento formar parte del relato. Ni pretendo ser el héroe del americano medio ni escojo los proyectos basándome en la oportunidad de comportarme heroicamente, porque eso carece de interés para mí.

-¿Ha habido tan buen ambiente en el rodaje como dicen?

-Quizá no sea una maravillosa película, pero le puedo asegurar que entre nosotros ha habido una maravillosa relación.

-Richard Loncraine, el director, dice que era inevitable hacer una película 'harrisonfordiana'.

-Pues yo no estoy de acuerdo. No me planteo las películas como algo que gira en torno a mí.

-Ya, pero el público al final va a ver a Harrison Ford.

-Bueno, pues yo, que soy Harrison Ford, no debo satisfacer la ambición del público de verme siempre en el mismo papel.

-Su personaje sale airoso de una encarnizada pelea. ¿Se siente físicamente en forma?

-Mire, todo eso es puro humo. Humo y espejos; es como una danza, una coreografía. No es tan difícil. Estoy encantado de seguir haciendo este tipo de papeles tan físicos, siempre, claro está, que entren dentro de la lógica de la historia y no resulten inadecuados. Hay escenas violentas en las que lo interesante es mostrar al público el temor o el agotamiento que está sufriendo ese personaje. Y eso se consigue mucho mejor sin dobles, es decir, mostrando la cara y no la espalda.

-¿En la vida real, cómo se le da la informatica?

-En casa, utilizo mucho el ordenador para archivar y también para buscar cosas en Internet e investigar. Pero, vamos, lo normal. El que realmente está metido hasta el tuétano en esto es Loncraine. Es un monstruo tecnológico.

-¿Qué aporta como actor a un filme en el que se adivina el final?

-Que se adivine el final es lo de menos. Lo que realmente no sabe el público es cómo van a ir cambiando sus emociones durante la película y en este sentido, como actor, tengo la tarea de transmitir y crear una interrelación emocional entre la película y el público.

-¿Se pasará algún día al cine independiente?

-(Aquí, Ford emite un ronquido como si la pregunta le provocara ganas de echarse una siesta). Doy gracias por haber hecho las películas que he hecho. Ahora, si a estas alturas, me propone que dé un giro de 180 grados a mi carrera, sólo puedo decir que muchas gracias por preocuparse. Pero yo escojo el material de mis películas según lo interesante que me parezca para el público. Los directores de cine independiente no se me acercan con demasiada frecuencia y a mí, además, me cuesta distinguir entre ese tipo de cine y el cine comercial. Curiosamente, todos los que tienen éxito con una película independiente pasan de inmediato a rodar cine comercial. Estoy muy orgulloso de haber trabajado con grandes directores como Pollack o el propio Loncraine. No desdeño lo comercial porque me parece un trabajo igualmente duro, honrado y artístico.

-¿Resultaría creíble una mujer de su edad en un personaje de acción? Por ejemplo, Angelina Jolie, en su papel, a los sesenta y tantos...

-El que un caballero de 63 años, como yo, le plante cara a un joven tan guapo como Paul Bettany a mí no me plantea el menor problema; aunque parece que a algunos, sí. Lo que se demuestra aquí es que mi personaje sufre tanto como para enardecerse hasta el punto de plantar cara a sus enemigos. Y respecto a lo de Angelina Jolie... Yo creo que sería interesante ver a una mujer madura en un papel de acción.

-¿Se ha planteado dirigir una película?

-No. Es algo muy difícil, lleva demasiado tiempo y encima pagan muy mal. Yo disfruto siendo actor y tengo otros intereses fuera del cine para los que necesito tiempo.

-¿Sueña con un Oscar?

-Si se refiere a esta película en concreto, no creo que sea de las que captan la atención de los miembros de la Academia. No es una actuación genial ni aborda un tema polémico. Lo que a mí me interesa, más que los premios, es que la película atraiga y divierta al público. Nunca me ha preocupado nada conseguir un Oscar.

Una película al año

-Todo el mundo comenta que este año en Hollywood ha habido mejores guiones.

-Desde mi experiencia me siento incapaz de juzgar el estado general de Hollywood ahora mismo.

-¿Todavía le emociona interpretar a Indiana Jones?

-Spielberg está trabajando actualmente en el guión, y sí, a mí me encanta tener la oportunidad de interpretar de nuevo a este personaje. Empezaremos a rodar en algún momento del año que viene.

-¿Será distinto este nuevo Indiana?

-Será más viejo, si es a eso a lo que se refiere (dice Ford, mirando fijamente a su interlocutora). Es evidente, ¿no? También cambiará de época. Pero, relativamente, seguirá siendo el mismo.

-¿Piensa seguir haciendo una sola película al año?

-Trabajar una vez al año se ha convertido para mí en un hábito y espero poder mantenerlo. Al menos, en los próximos dos años seguiré así.

-No vamos a hablar del dinero que tiene, pero...

-Tengo cientos y cientos de dólares...

-¿Y no le asusta que hoy en día todo esté en manos de la informática?

-No lo sé. No estoy aquí como filósofo o sociólogo, sino como actor. Pero le recomiendo la lectura de dos libros que a mí me han parecido muy interesantes: 'Freakonomics' y 'Blink', donde se demuestra que los instintos son más poderosos que la información.

-¿Se deja guiar por el instinto?

-Soy completamente instintivo, sí. Mi forma de trabajar procede de mi experiencia, imaginación y observación del mundo. En realidad, aplico la filosofía de la aviación. Pase lo que pase a tu alrededor, lo importante es seguir pilotando la nave.

-¿Por qué le gusta tanto volar?

-Supongo que porque lo asocio a la libertad. A una mezcla de libertad y responsabilidad. Y a mí me encanta tomar decisiones y ser responsable de mí mismo. Volar para mí siempre es un placer, aunque lo haga para transportarme de un lugar a otro.

-¿Volvería a rodar una comedia romántica?

-Sí. Siempre que me pongan como compañera de reparto a una actriz de unos cincuenta y tantos años. De lo contrario, no resultaría muy creíble.

-¿Le duele que le excluyan de algunos papeles por cuestión de edad?

-No me duele ni me ofende en absoluto. Es más, yo mismo me autoexcluyo de determinados papeles, consciente de la edad que tengo.



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