A Harrison Ford le tiene un poco aburrido que le pregunten por dos cuestiones que al parecer la prensa -y no él- considera preocupantes: su edad (63 años) y su carrera como actor demasiado comercial. Luego hay un tercer asunto que no es que le aburra, sino que le saca directamente de quicio: las especulaciones sobre su vida privada.
Aun así, y pese a que el moderador advirtió que las preguntas personales estaban «terminantemente prohibidas», en la rueda de prensa celebrada ayer en Barcelona, una periodista se aventuró a indagar si «es cierto que está a punto de casarse con Calista Flockhart». Ford estaba sopesando si explotar o hacer un elegante mutis por el foro, cuando Paul Bettany, su compañero de reparto, salió en su auxilio diciendo: «Quiero anunciarles nuestro compromiso. Hemos descubierto una enorme química sexual entre nosotros...» Luego besó a un aturdido Harrison en la mejilla, y se ató a él mediante unas esposas que, como parte de otra broma, había depositado poco antes en la mesa un presentador de televisión. Así terminó la que Ford calificaría más tarde, de «conferencia de prensa surrealista».
La noche del lunes, ante una audiencia rendida que le esperó durante casi dos horas, el actor presentó 'Firewall' en un céntrico cine de la Ciudad Condal, acompañado por Paul Bettany y Richard Loncraine, director de la película. Ford, que interpreta a un experto informático, jefe de seguridad de un banco, que ve amenazados su trabajo y su familia por culpa de un despiadado ladrón interpretado por Bettany, se mostró más suelto que de costumbre con la prensa y se hartó de firmar autógrafos a jóvenes y, sobre todo, a maduritas. Esta vez, vino solo, sin Calista Flockhart, quizá para evitar nuevos altercados con los 'paparazzi'.
'Firewall' es una típica cinta de acción y Ford y Bettany amagaron unos puñetazos para deleite del público antes de que se abriera el telón. «Espero que les guste», dijo Harrison. «Espero que hayan bebido», remató Paul.