La plantilla de la fábrica Icoa de Legutiano (Álava) ha aceptado reducir su salario en el 16% a cambio de que la multinacional belga Recticel, que acaba de cerrar un acuerdo para comprar todo el grupo Icoa, se comprometa a mantener 70 de lo 86 puestos de trabajo de la planta. El resto saldrá con contratos de relevo y bajas incentivadas.
La mitad del ajuste -un 8%- será aplicado ya sobre las tablas de 2005, y el resto consistirá en una congelación salarial hasta que el IPC suba otro 8%. El grupo extranjero que ha comprado Icoa advirtió de que no cerraría la operación si no se aceptaba el ajuste salarial, algo que, según UGT, ha condicionado la decisión del personal. Un directivo de Icoa explica que Recticel necesita adaptar los sueldos de Legutiano a lo que paga en otras plantas españolas.
Recticel mantendrá las líneas espuma de poliuretano para asientos de coches y creará otras de mayor valor añadido, entre ellas una de material viscoelástico para colchones. El ejecutivo de Icoa resaltó la voluntad del nuevo dueño de potenciar la fábrica alavesa hasta el punto de que, además de garantizar el empleo acordado, podría aumentarlo.
Tubos Reunidos
Por otra parte, el personal de Tubos Reunidos ha aceptado en un referéndum el preacuerdo alcanzado por UGT, CC OO y VTR hasta 2008 con un 51% de votos a favor. El respaldo expresado por 410 de los 794 trabajadores afectados cierra una negociación iniciada en mayo de 2005 y que, en su capítulo final, ha enfrentado a las centrales firmantes con ELA y LAB.
Los sindicatos nacionalistas consideraron «insuficientes» las mejoras económicas después de un año de beneficios históricos en la empresa de Amurrio. Tubos Reunidos logró en 2005 un beneficio neto de 32 millones de euros, un 160% más que en 2004.