La Rioja Alavesa se dispone a dar un paso decisivo en su lanzamiento como zona turística. Después de obtener en enero la calificación de ruta del vino, distinción que sólo poseen ocho regiones vitivinícolas en España, el siguiente paso será dar a conocer sus encantos a los amantes de la enología de todo el mundo. En colaboración con Turespaña, la sociedad de promoción del turismo nacional, la comarca lanzará esta primavera una «ambiciosa» campaña en 31 países para atraer visitantes a un destino «diferente».
La iniciativa incluye la difusión de 127.000 guías y 97.000 trípticos editados en siete idiomas sobre las rutas españolas del vino, y se complementará con la presencia de la Rioja Alavesa en numerosas ferias especializadas.
Amaia López de Heredia, gerente de Akimu, la firma que presta soporte técnico al itinerario, expuso ayer estos proyectos en el marco del congreso de Álava Emprende. «Ha llegado la hora de desarrollar la enorme potencialidad de la zona y de aspirar a convertirnos en un referente nacional e internacional», manifestó.
La ruta del vino es una iniciativa que busca sacar partido turístico al creciente interés por la actividad vitivinícola. Con el vino como eje temático, la asociación integra ya a los 15 ayuntamientos de la Rioja Alavesa, a 30 bodegas, 12 alojamientos, seis restaurantes, cinco enotecas, un museo y una firma de servicios turísticos. En total, 74 socios. El recorrido se ampliará próximamente con la incorporación de seis nuevos negocios y, para finales de año, esperan llegar a cien establecimientos.
Uno de los hitos de la campaña promocional será la instalación de un 'stand' en la carpa turística que organizará el Gobierno vasco en Barcelona del 30 de marzo al 2 de abril. La idea, según López de Heredia, es alcanzar a todo tipo de públicos, pero con fuerte hincapié en los circuitos enológicos más especializados. Para ello, volcarán todo su esfuerzo publicitario en asociaciones y clubes de vinos.
Miles de visitantes
Miles de personas se acercan todas las semanas a la Rioja Alavesa para zambullirse en la cultura del vino, sobre todo en viajes breves y de fin de semana.Con la creación de un recorrido específico, la comarca pretende diversificar las visitas «para que vengan todo el año, entre semana y con motivo de congresos y otros eventos».
La asociación prefiere no aventurar un número de turistas para cuando el proyecto despegue. Su vicepresidente, José Manuel Lavín, asegura que se trata más de establecer unos «hábitos» que de dibujar cifras: «La oficina de turismo de Laguardia recibe unas 66.000 visitas anuales. En principio, nos conformamos con que la mitad se quede, amplíe su radio de visitas y pernocte en la Rioja Alavesa».