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Viernes, 24 de marzo de 2006
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POLÍTICA
POLÍTICA
Los empresarios acogen con alivio que ETA no aluda a acciones de aprovisionamiento
Valoran que la banda no haya incluido en su comunicado excepciones al alto el fuego permanente
Esperanza e incertidumbre. Esos son los sentimientos que el miércoles experimentaron los empresarios vascos ante el anuncio de alto el fuego permanente por parte de ETA. Aunque siempre desde un posición de cautela y prudencia, esas sensaciones dieron paso ayer a otra de «alivio» tras la publicación del segundo comunicado de la banda terrorista. Y ello, porque al contrario de lo que ocurrió en la tregua de 1998, los hombres de negocios de Euskadi confían en que en esta ocasión no quedarán excluidos del cese de la violencia y en que su fin sea definitivo. El optimismo -aunque no desbordado- parece tomar posiciones entre el colectivo empresarial vasco que, tal y como en su día afirmó el presidente de Adegi Joxe Mari Korta, asesinado en el año 2000 en un atentado, defiende que «los riesgos de un hipotético fracaso son menores que los beneficios de un posible éxito».

Ayer, los empresarios esperaban con inquietud el segundo comunicado de la banda terrorista. Sus expectativas, según fuentes consultadas por EL CORREO, se vieron cumplidas. Al menos en parte. En el documento hecho publico por ETA en septiembre de 1998 para anunciar la anterior tregua, la banda señalaba que cesaba los atentados, pero que seguía adelante con las «labores de aprovisionamiento». Era el anuncio de que los terroristas iban a seguir extorsionando y chantajeando a los responsables de las compañías vascas. Y así fue. La 'kale borroka' y el llamado 'impuesto revolucionario' se mantuvieron con fuerza durante toda la tregua.

Sin exclusiones

Pues bien, ahora el panorama parece más alentador. Al menos es la conclusión que extrae la clase empresarial del hecho de que ETA no haga ninguna alusión sobre ese asunto. Algo que, según las fuentes consultadas por este periódico, lleva a los directivos vascos a pensar que en esta ocasión no quedan excluidos del alto el fuego y a que «la cosa parece ir en serio».

No es el único elemento que contribuye a que los hombres de negocio -eso sí, siendo conscientes de que el camino iniciado es muy difícil y complicado- se «crean» que podemos estar ante el inicio de la desaparición «total y para todos» de la violencia terrorista.

Apoyo

Las reiteradas declaraciones públicas por parte de las fuerzas políticas -y su traslado a las organizaciones empresariales- de que no aceptarán una tregua y no apoyarán el inicio de contactos con ETA si no han desaparecido las amenazas y la extorsión también alimenta esa tesis, según los medios consultados. Gracias en buena medida a la labor de concienciación realizada por los propios empresarios, ese colectivo no se siente ahora olvidado por la clase política.

Hasta la terminología utilizada por ETA en su anuncio ha contribuido a aumentar el optimismo entre los directivos vascos. Según explicaba un empresario la expresión alto el fuego puede tener un importante significado-. «Esa es una expresión castrense que implica el cese de todas las actividades. Repito, de todas», apostillaba . Pero no todo es optimismo. La incertidumbre, la inquietud y el temor se mantiene también con fuerza entre el colectivo empresarial.



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