El rector de la Universidad del País Vasco, Juan Ignacio Pérez, valoró ayer como «muy positiva» la decisión de ETA de declarar un alto el fuego permanente y deseó que ningún trabajador de este centro docente tenga que vivir con escolta y que la «política penitenciaria permita que los estudiantes presos puedan matricularse sin cortapisas en la UPV».
El máximo responsable de la UPV, que se refirió al comunicado de la organización terrorista durante el Consejo de Gobierno de la universidad, expresó su esperanza en que «podamos dejar atrás muchas situaciones de pesadilla y dolor». Pérez, aunque admitió que este «no es el final del viaje», consideró que se puede estar «ante una situación muy positiva que puede acabar permitiendo que de una vez por todas vivamos en paz». En este sentido, resaltó la importancia del anuncio de ETA, «pues permitirá que nadie en nuestra universidad tenga que vivir protegido y que la política penitenciaria permita que, al menos, los estudiantes presos puedan matricularse sin cortapisas en la UPV».
Por su parte, la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas confió en que el proceso que se ha abierto con el anuncio de alto el fuego no se frustre y se consolide en el tiempo. La CRUE emitió ayer una declaración en la que las universidades ofrecen toda la colaboración que esté a su alcance.