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Viernes, 24 de marzo de 2006
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El Papa ensaya la colegialidad y debate con los cardenales sobre Lefebvre y el Islam
Benedicto XVI celebra hoy la ceremonia de nombramiento de quince nuevos purpurados, entre ellos Cañizares, arzobispo de Toledo
El Papa ensaya la colegialidad y debate con los cardenales sobre Lefebvre y el Islam
El arzobispo Cañizares saluda a un cardenal en el Vaticano. / AP
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Benedicto XVI se reunió ayer por primera vez con todos los cardenales desde que hace casi un año le eligieron como pontífice. Asistieron unos 150, de los 193 con que cuenta la Iglesia, y fue una reunión inusual «de reflexión y oración», previa al nombramiento de 15 nuevos purpurados de hoy, pero que quizá se convierta en algo normal a partir de ahora. Parece que el Papa pretende convocar estas asambleas periódicamente, quizá una vez al año coincidiendo con una ceremonia de designación de cardenales, para escuchar sus opiniones sobre temas que esperan una decisión. Una especie de senado, según su expresión. Es decir, se trata de la famosa colegialidad, un gobierno más compartido de la Iglesia, que los sectores progresistas echaban de menos.

Juan Pablo II convocó consistorios extraordinarios cada cuatro o cinco años sobre temas puntuales, pero nunca uno como el de ayer, en el que simplemente se debatieron de forma libre cuestiones que están sobre la mesa. En su saludo inicial, el secretario de Estado, Angelo Sodano, describió la asamblea como muestra de una «acción conjunta» para afrontar «los desafíos pastorales». Sus últimas palabras fueron elocuentes: «Vuestra Santidad nos indicará ahora los temas sobre los que desea oír nuestro parecer». Y el Papa así lo hizo, marcando tres prioridades: la situación de los obispos eméritos, los 'jubilados' tras los 75 años, porque se está planteando retrasar el límite de edad; las negociaciones abiertas para el retorno del grupo tradicionalista del obispo Lefebvre, que se opuso a las reformas del Concilio Vaticano II; y las relaciones con el Islam. Al contrario de lo que se esperaba, la reforma de la Curia no apareció en principio en el orden del día.

Silencio informativo

Según dijo luego el cardenal Castrillón Hoyos, la Iglesia espera «con los brazos abiertos» a los seguidores de Lefebvre, aunque deberán aceptar el concilio. Toda la tarde se dedicó a la cuestión del Islam. Por la mañana intervinieron 22 purpurados, según la oficina de prensa, pues Ratzinger impuso un silencio informativo, como ya hizo antes del cónclave. Aquellos encuentros fueron guiados por el futuro pontífice y han marcado el modelo de asamblea, como empezó a verse en el sínodo de octubre.

Tras este preámbulo, hoy se celebrará en la plaza de San Pedro la ceremonia de imposición del birrete púrpura a 15 nuevos cardenales, entre ellos el arzobispo de Toledo, Antonio Cañizares. Todos los nuevos cardenales ya han recogido sus trajes en las históricas sastrerías romanas que se dedican a la moda vaticana. El precio del hábito completo oscila entre los 1.000 y los 1.200 euros.



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