El primero de estos juicios se celebrará el martes y en él Laucirica se enfrentará a una petición del fiscal de un año y nueve meses de cárcel y más de 15 años de inhabilitación absoluta por el envío de una carta amenazante a una concejal del PP en Llodio (Alava) en la que protestaba por la dispersión de los presos de ETA.
Aunque el envío de esta misiva se produjo en 1999, no fue hasta la detención de Laucirica, el 27 de marzo de 2005, cuando se comprobó que la letra de la carta manuscrita se correspondía con la muestra caligráfica que le tomó la Policía a raíz del arresto.
Según el fiscal, que también pide que el acusado indemnice a la concejal con 12.000 euros "por los daños morales causados por las amenazas", los fines de la carta eran "claramente amenazadores", teniendo en cuenta la situación en que viven los concejales del PP y del PSOE, "que son constantemente amenazados y en ocasiones asesinados vilmente por la banda asesina y criminal ETA".
Por su parte, "Gadafi", para quien el fiscal pide 72 años de cárcel por un atentado con coche-bomba cometido en 1990 en el que murieron dos personas -un guardia civil y un transeúnte-, será juzgado el próximo jueves. En este juicio, el fiscal sostendrá que el 2 de septiembre de 1990, "Gadafi" y sus compañeros de "comando" -Jesús María Mendinueta, ya condenado, y Juan María Ormazabal, fallecido en un enfrentamiento con la Ertzaintza- decidieron atentar contra la garita de la Guardia Civil del puesto del muelle de Uribitarte (Vizcaya).
Para ello, sobre las 23.30 horas del día anterior se apoderaron de un coche, "mediante la amenaza de las armas a sus ocupantes", a quienes "obligaron a introducirse en la parte posterior del vehículo, trasladándose hacia un paraje solitario" en una pista forestal de Erandio, donde los ocupantes del automóvil fueron atados a un árbol y quedaron bajo la custodia de "Gadafi".
A las cuatro de la madrugada Ormazabal regresó al lugar para recoger a su compañero y ambos se fueron, dejando allí a las dos personas retenidas y tras sustraerle el DNI a una de ellas.
Posteriormente, cargaron el coche robado con 60 kilos de explosivo compuesto por amonal y trilita.
Sobre las seis de la mañana aparcaron el coche-bomba "en la calle perpendicular a la avenida de Portugalete, donde se encontraba la garita, en posición de marcha atrás y en dirección a ésta, dejando deslizar el vehículo hasta un lugar próximo a la garita".
En ese momento, los etarras accionaron el sistema de activación de la carga del coche-bomba y la explosión causó la muerte del guardia José Manuel Alba, que se encontraba de servicio en la garita, y del civil Alberto Sánchez, que arreglaba su vehículo a unos veinte metros del lugar de la explosión.
También produjo heridas graves a otras cuatro personas y daños materiales de diversa consideración.
El fiscal pide por todo ello que "Gadafi", extraditado a España desde Francia en febrero de 2000, indemnice a los herederos de los fallecidos con 180.303 euros por cada una de las muertes y con cantidades diversas a los heridos.