El Correo Digital
Domingo, 26 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
APUNTES
Cada año
Cada año, el golfo de San Lorenzo, en Canadá, se convierte en un punto de fricción entre ecologistas y autoridades, entre defensores de la foca arpa y cazadores. Una batalla donde se lanzan como proyectiles argumentos científicos y biológicos para justificar o repudiar la matanza. Como contra- punto, las duras imágenes, repetidas con precisión de calendario, de las pequeñas focas golpeadas y tiñendo con su sangre el hielo. Para unos, su muerte permitirá regular la especie y garantizar la economía local. Para otros será, sin más, una dañina sangría. Se sacrificarán 325.000 cachorros.



Vocento