El Correo Digital
Domingo, 26 de marzo de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Pensar en Alba
Cada vez que pienso en Alba, esa niña de 5 años que entró en coma por una paliza que le dio una bestia despreciable con forma de hombre me duele por dentro. Y digo 'cada vez que pienso' porque no es lo mismo oír una noticia sin más, que pensar en ella. Hace muchos años, cuando mi madre lloraba ante noticias de éstas, le decía: «qué exagerada eres»; no lo entendía, porque sólo me limitaba a oírlas. Ahora, y sobre todo después de tener a mi hija, precisamente llamada Alba, pienso en el día a día de esa niña, quedándose apartada, sin jugar y siempre temerosa por los malos tratos y me hierve la sangre. Y pensando así es como tienen la obligación de reaccionar ante la noticia todos los que podían haber hecho algo para que no ocurriera. Para que así sus conciencias les obliguen a partirse el pecho en una revisión desde los cimientos de los protocolos de actuación o lo que sea que se tenga que hacer. Me niego a pensar que algo que se alarga en el tiempo, con denuncias y con gente conviviendo, sea inevitable. Pero para esto habría que pensar, aunque se sufra, y no solo dedicarse a oír las noticias.



Vocento