Después de traernos cuartos de Lituania, ante unos lituanos que se quedaron cortos, volvíamos a andar por casa con aromas de Ribeiro y buenas gaitas. El Leche, a que no se le cortara y, si pudiera ser, a tener nata; y el Baskonia, en días de esperanza, a que no hiciera mala leche.
Primera negociación
El Breogán de inicio ofreció su mano tendida a los vitorianos que supieron agradecer, mientras el TAU buscaba la resolución a la carrera. Mickeal no estaba de acuerdo y los de Lugo con cuatro pequeños ponían en aprietos la resolución pensando que de perdidos, al 'Río'. Prigioni con su generosidad liberaba balones para todos con los tiros olvidados. Cese del baloncesto. El TAU no supo negociar la escasez de altura y el mediador americano Mickael hizo desaparecer la paz en el Pazo.
Segunda negociación
Mickeal seguía sin hacer tratos en los 'uno contra uno'. El TAU pone en la mesa una zona que Breogán no sabe negociar y junto a la crispación del líder de nuestra oposición, Moncho López, nos pone en ventaja. La diferencia de altura de Splitter, que no hizo pactos bajo el aro, y la mano tendida -y asesina- de Erdogan dieron al TAU la solución.
Acuerdo final
En días de ilusión, un Baskonia con muchos frentes tuvo otro día sin tregua ante un Breogán que nos dio mucha guerra.