El ministro del Interior, José Antonio Alonso, ha advertido hoy de que una eventual escisión de la banda terrorista ETA es "uno de los extremos que hay que considerar" y de que para el Gobierno "cualquier tipo de violencia" perpetrada por la organización podría romper el alto el fuego permanente decretado el pasado 22 de marzo.
En declaraciones a RNE, Alonso ha precisado no obstante que, aunque en el IRA se produjo una escisión, no se debe cometer el error de "asimilar" una situación a la otra, porque los casos del terrorismo del IRA y de ETA no son idénticos. El ministro ha confirmado que el Gobierno está en la fase de verificación de que el anuncio hecho por la banda se corresponde con un "cese total de la violencia", porque ésta es una "condición de partida indispensable para hablar de futuro".
El ministro ha explicado que el Ejecutivo se va a dar "un periodo de tiempo suficientemente relevante" para "analizar globalmente lo que ocurre", incluido también el cese de la extorsión a los empresarios, y para evitar "sacar conclusiones precipitadas". "Los servicios de información, de inteligencia del Estado, el análisis que se haga de esas informaciones nos dirán si estamos efectivamente ante lo que todos deseamos o no", ha señalado.
Preguntado por la posibilidad de que el Gobierno, en lo inmediato, adopte algún tipo de medida de carácter penitenciario, como el acercamiento de algunos presos, ha respondido que no quería "anticipar nada" porque lo primero que hay que hacer en este momento es "verificar que hay un cese total de la violencia". "Después ya veremos", ha dicho.