La sospecha de que el Valencia pueda dirigirse en próximas fechas al Athletic para pedirle precio por el traspaso de Andoni Iraola han motivado que el club perfile ya su estrategia defensiva, cuya base central será tasar al jugador por encima de los doce millones en los que se vendió a Asier Del Horno.
La operación destinada a impedir su marcha se basaría en dos puntos. De un lado, se preguntaría al futbolista si desea irse si finalmente el Valencia da el paso para ficharle. En Ibaigane creen que este gesto bastaría para detener a los de Mestalla porque hay una confianza ciega en la fidelidad del jugador a los colores rojiblancos. La demanda al lateral sobre su deseo es obligatoria después de que la actual junta la marcara como pauta de comportamiento en la operación Del Horno-Chelsea. El gallartino mostró su deseo de abandonar el club.
Si con esta acción no fuera suficiente, se llegaría a la segunda fase: tasar al jugador. Como no hay ningún deseo de que se vaya, se enviaría una señal inequívoca al Valencia para que viera que su camino para fichar a Iraola no será fácil. Fuentes del club advirtieron de que se evaluaría la operación en torno a los veinte millones de euros, cuatro por debajo de la cláusula de rescisión. «El Valencia aún no se ha dirigido a nosotros. Si lo hace, hablaremos con el jugador. Está muy feliz aquí y no querrá irse, pero si así fuera, su traspaso nunca sería por debajo de los veinte millones de euros», indicó ayer una fuente de la junta directiva a este periódico.
De esta forma, el club tasaría la salida de Iraola por encima de la de Del Horno, a quien se traspasó por doce millones de euros, además de un millón más cada vez que alcance un bloque de 40 partidos oficiales con el Chelsea con un mínimo de 45 minutos. «Iraola es fundamental y este club vende en momentos puntuales de necesidad, que no es éste», asegura el Athletic.
Mientras, el Valencia decidió ayer guardar silencio sobre su interés por Iraola, quien junto a Cani (Zaragoza) ha sido incluido en la lista de posibles refuerzos para relevar a sus interiores derechos, Angulo y Rufete. Sin embargo, fuentes de ese club consideraron inaccesible la cifra de veinte millones para abordar el traspaso del rojiblanco.