El Alavés ha desistido finalmente de recurrir la sentencia que le condenó a readmitir a Roberto Ortiz de Urbina, despedido por el presidente, Dmitry Piterman, el 3 de noviembre de 2004. La entidad futbolística ha dejado pasar el tiempo sin presentar la impugnación que recoge el fallo judicial ante la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, según confirmó ayer el abogado Javier Tebas, representante de la parte albiazul.
Al renunciar al recurso, el Alavés acepta la sentencia por la que le condenó el Juzgado de lo Social número 2 de Vitoria-Gasteiz y también aprueba la readmisión de Urbina, al que debe abonar los salarios de tramitación de los dieciséis meses transcurridos entre el despido del trabajador y su reingreso al puesto laboral, alrededor de 45.000 euros. En cambio, se ahorró el pago de la indemnización, 102.000 euros. El fallo judicial obliga igualmente al Alavés a ubicar a su empleado en el mismo cargo que desempeñaba cuando fue despachado por Piterman. Esto es, Urbina era el responsable de márketing hasta el momento de su forzosa salida, una ocupación con diversas ramificaciones en su quehacer diario en Mendizorroza.
Nueva demanda
Apenas tres semanas después de su reingreso en la nómina del Alavés, Roberto Urbina viene desempeñando responsabilidades menores a las que contempla su contrato, según fuentes consultadas por este periódico. Al tratarse, por tanto, de un incumplimiento de la sentencia que obligaba a su readmisión, al empleado albiazul se le abre la vía de la demanda judicial en defensa de sus derechos.
Seguramente, Urbina presentará en breve una nueva reclamación ante el Juzgado de lo Social para exigir que el Alavés cumpla con lo acordado.