El vicepresidente del Gobierno, Pedro Solbes, reconoció ayer que la reforma que permitirá a la Comisión Nacional de la Energía (CNE) evaluar la oferta de compra lanzada por E.ON sobre Endesa «tiene aspectos mejorables». Aunque no quiso precisarlos, sí admitió que los cambios pueden ser «opinables» en términos jurídicos y adelantó que habrá que debatirlos y negociarlos con la Unión Europea.
Solbes se convirtió así en el primer miembro del Ejecutivo que admite en público que los cambios en el regulador podrían verse retocados para hacerlos más aceptables ante Bruselas, que ha iniciado los trámites para abrir un procedimiento de infracción contra España por vulnerar el Tratado de la UE. El presidente José Luis Rodríguez Zapatero restó importancia a ese expediente, negó que el Gobierno tenga cualquier «tentación proteccionista o nacionalista», y prometió conseguir este legislatura un acuerdo de interconexión eléctrica con Francia.
El líder del PP, Mariano Rajoy, acusó al Ejecutivo por «poner palos en las ruedas de la integración europea» con su actitud en materia energética. El único objetivo de los socialistas es, a su juicio, sacar adelante «como sea» la OPA de Gas Natural y ejercer un «control arbitrario» sobre el sector. Por ello, advirtió, España va a quedar aislada energéticamente frente al grupo de países que avanzará más rápido en la integración de sus mercados.