El reparto de poder en la Cámara de Comercio e Industria de Álava, tras la batalla por el control de la entidad mercantil que se ha librado en los últimos meses, ha abierto una profunda brecha entre la cúpula de SEA-Empresarios Alaveses y la Caja Vital, según pudo confirmar ayer EL CORREO en fuentes de toda solvencia. El desencadenante último del enfrentamiento ha sido la exclusión de la primera entidad de ahorro de la provincia del comité ejecutivo de la Cámara.
El proceso que ha concluido con el acceso a la presidencia de la entidad mercantil del ex líder de Confebask Román Knörr en sustitución de Josu de Lapatza, tras una clara victoria electoral de los partidarios del primero sobre los del empresario de Amurrio (obtuvieron 22 puestos en el plenario por sólo 5 los partidarios de De Lapatza, que ni siquiera logró en las urnas conservar su vocalía) se empezó a gestar hace meses. Al final la plancha de Knörr concurría a los comicios con el aval oficial de SEA, y el oficioso de la Caja Vital, el PP y el PSE. Lapatza logró movilizar en su favor al empresariado nacionalista y al PNV.
El núcleo duro de SEA-Empresarios Alaveses -integrado por el presidente Carlos Zarceño y el vicepresidente Alfonso Sáiz- fue quien tomó el protagonismo para lograr el control de la Cámara y conseguir así una colaboración más estrecha entre las máximas organizaciones representativas de la industria y el comercio de la provincia. Para lograr su propósito lograron el apoyo del presidente de la Vital -y vicepresidente de la patronal, Gregorio Rojo-, de populares y de socialistas. Según fuentes conocedoras del proceso, la Vital dio por hecho que contaba con el apoyo de SEA para ocupar la presidencia o la vicepresidencia de la corporación mercantil si la plataforma lograba desplazar a De Lapatza en las urnas.
La víspera de iniciarse la carrera electoral, la ejecutiva de SEA desvelaba la candidatura de Román Knörr -negociada personalmente por Alfonso Sáiz- y su apoyo oficial a la misma, adoptado por mayoría. Fue toda una sorpresa para De Lapatza, que ya había anunciado su propósito de aspirar a un tercer mandato. En esas fechas algunos medios sugieren que el presidente saliente habría buscado también el apoyo de la Caja sin éxito.
Como ya es conocido, Knörr venció con claridad en las urnas, tras una campaña en la que se movilizaron en su favor SEA, la Vital, el PP y el PSE. Ambos partidos volvían a unir de nuevo sus fuerzas frente a los nacionalistas, como ya hicieron con éxito en las dos últimas elecciones a la Vital -lo que les ha dado el control de la primera entidad de ahorro de la provincia y la presidencia al socialista Gregorio Rojo-, pese a las profundas divergencias existentes entre ambos. No sólo en la política nacional, vasca y alavesa, sino también por el apoyo socialista a la fallida operación de fusión de las cajas vascas, rechazada de plano por los conservadores.
El pasado lunes el plenario de la Cámara eligió presidente por una abrumadora mayoría al ex líder de Confebask. Con el visto bueno de SEA y de Knörr, la vicepresidencia primera fue para el industrial llodiano Francisco José Huidobro y la segunda para el representante de la Federación de Comercio y concejal del PP en Vitoria, Fernando Aránguiz. La Vital quedaba fuera de la nueva cúpula de la entidad mercantil. A la reunión no asistió Gregorio Rojo, elegido vocal en las elecciones, según insistieron ayer fuentes de la entidad por encontrarse de viaje en el extranjero.
Medios próximos a la Caja no ocultaban ayer su «indignación» por su exclusión de la dirección de la Cámara por entender que el peso de la entidad y su función social así lo «aconsejan». Estas fuentes mostraban su enfado con SEA por no haber avalado finalmente sus aspiraciones, pese a sus promesas iniciales. El propio Rojo había exteriorizado su malestar, según ha podido saber este periódico, primero en una reunión de la ejecutiva de la patronal alavesa celebrada el pasado día 20. Luego informó de lo ocurrido a los miembros del consejo de la Vital el martes 28.
La BBK en Vizcaya
Por su parte Román Knörr confirmó ayer a EL CORREO el interés de la Vital y de su máximo responsable por ocupar una de las vicepresidencias de la corporación mercantil. Justificó además indirectamente la exclusión de la Caja de la nueva ejecutiva de la entidad que preside. «Quiero recordar que la Cámara se llama de Comercio e Industria, sólo hay dos vicepresidencias, y quería tener a mi lado a un representante del comercio y a otro de la industria», declaró el nuevo presidente.
La BBK sí está presente en la cúpula de la Cámara vizcaína. Juan María Sáenz de Buruaga ocupa la vicepresidencia primera de la entidad en representación de la Caja que preside Xabier de Irala. En cambio, en Guipúzcoa no hay ningún portavoz de Kutxa en la ejecutiva de la entidad mercantil, aunque sí un representante del Banco Guipuzcoano. Tampoco en Navarra hay representación en el máximo órgano de dirección de su Cámara.