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Jueves, 30 de marzo de 2006
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SOCIEDAD
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Las mujeres podrán usar embriones congelados de sus esposos fallecidos
Expertos vascos catalogan de «positiva» la nueva Ley de Reproducción Asistida
Las mujeres podrán usar embriones congelados de sus esposos fallecidos
ESPECIALISTAS. Francisco Lledó, Carmen Ochoa y Roberto Lertxundi. / LUIS ANGEL GÓMEZ
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La nueva Ley de Reproducción Asistida que el Gobierno aprobará el próximo mes de abril será «más flexible» a la hora de autorizar el empleo de los embriones con fines terapéuticos y permitirá a las mujeres usar el material genético de sus esposos fallecidos. Además, la norma, que complementa y «corrige errores» del ordenamiento jurídico vigente, abre un abanico de posibilidades en el ámbito del diagnóstico genético preimplantacional con el objetivo de prevenir las enfermedades hereditarias que en estos momentos carecen de un tratamiento adecuado y eficaz.

La Asociación Vasca de Centros de Reproducción Asistida (AVCRA) ha organizado para esta tarde en Bilbao una reunión científica para abordar precisamente los aspectos más relevantes de la nueva ley. Según Francisco Lledó, catedrático de derecho de la Universidad de Deusto, la norma que entrará en vigor en fechas próximas es netamente «positiva», ya que «respeta el criterio de los clínicos». Uno de los aspectos más reseñables hace referencia al uso de los embriones que, en determinados casos y bajo el control administrativo, podrían emplearse para «salvar la vida de un familiar enfermo».

Lledó explicó que también habrá «novedades» significativas en el apartado dedicado a la fecundación 'post mortem'. Las leyes anteriores especificaban que el cónyuge debía dejar un testamento en el que autorizaba -en caso de fallecimiento- el uso de su material genético. Ahora, sin embargo, esto no será necesario, ya que bastará con un «consentimiento informado» una vez empezado el ciclo de tratamiento.

Carmen Ochoa, responsable de la unidad de reproducción en la Clínica Euskalduna y miembro de la primera comisión asesora en el Congreso, adelantó que la nueva ley estipula también la creación de un «registro nacional de donantes» y otro «de actividad de los centros de reproducción asistida» como una medida de control. «Nacen con el objetivo de garantizar -explicó la experta- que ningún donante pueda propiciar más de seis nacimientos».

Por su parte, Roberto Lertxundi, miembro de la junta directiva de AVCRA, subrayó que los registros «regularán la situación actual» -bastante confusa en cuanto al sistema de seguimiento de los donantes- y se felicitó porque la nueva norma «respeta los principios de la bioética» y permite a los profesionales «hacer su trabajo».



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