La Sociedad Coral de Bilbao ultima su primer recital en Japón, donde participará, los días 5 y 6 de mayo, en la versión nipona del festival Musika-Música. Antes, hará una escala en Madrid, para recoger el próximo miércoles la Medalla de Honor de la Academia de Bellas Artes de San Fernando, que cada año reconoce a quien se haya distinguido de modo sobresaliente en el estudio, promoción o difusión de las artes.
La coral ya estuvo invitada el año pasado a Tokio, pero «fue imposible asistir por problemas técnico-económicos», lamentó ayer su presidente, Cecilio Gerrikabeitia. Este año, gracias al Ministerio de Cultura, 80 coralistas tendrán la oportunidad de actuar a las ordenes de Michiyosi Inoue, uno de los directores más afamados de Japón. En Tokio, les espera una sala para 5.000 personas donde interpretarán los Requiem de Michael Haydn y Mozart.
Precisamente, la obra del genio de Salzburgo podrá disfrutarse mañana en la iglesia de la Encarnación, donde la Coral de Bilbao actuará junto al organista Martin Haselböck, que diirige también este concierto en la apertura del Bilbao Ars Sacrum. El recital lo completa el 'Stabat Mater' de Arriaga interpretado por solistas. Tras el periplo japonés la coral volverá a casa para actuar el 29 de mayo por primera vez en una sala del Museo Guggenheim, con motivo de la exposición '¿Rusia!'.