El PP y el PSE han logrado mantener el control de la Caja Vital tras la renovación parcial de cargos en la entidad, lo que garantiza el mantenimiento del bloqueo a la fusión de las cajas vascas. El nuevo consejo de administración de la entidad , que mantiene el equilibrio de fuerzas entre ambos partidos bajo la presidencia de Gregorio Rojo, logró ayer el respaldo del 70% de los asistentes a la asamblea general extraordinaria. La lista alternativa impulsada por los nacionalistas sólo logró 23 votos, frente a los 54 de la candidatura mayoritaria. En la votación participaron 79 de los 100 consejeros generales, que se renovaban también al 50%.
La asamblea reeligió a dos miembros del consejo, la concejala de Vitoria Idoia Garmendia y el teniente de alcalde de Laguardia Miguel Ángel Rubio, además del diputado foral Javier de Andrés, cuya continuidad estaba asegurada por elección directa del Ayuntamiento de Vitoria como entidad fundadora. Al máximo órgano de dirección llega también el hasta ahora presidente de la comisión de control, Luis Viana, miembro activo de la plataforma contraria a la fusión de las cajas vascas y designado hace unos días directamente por la Diputación.
En las plazas reservadas a los impositores, el PP y el PSE sacaron adelante las candidaturas de Víctor García Caso -presidente de las casas regionales en Álava y miembro también del colectivo Vital Sí-, Juan Ugarte -directivo de SEA- y la abogada Blanca de la Peña. La plancha nacionalista derrotada incluía al 'burukide' del PNV Xabier Aguirre y a José Luis López Iturritxa. Completaban la lista Antón Bajo, el ex-concejal vitoriano Miguel Garay y Ainhoa Mouriz.