El alto representante de la Política Exterior y de Seguridad de la Unión Europea, Javier Solana, aseguró ayer en Berlín que «el problema de Irán es más grave o más amplio que el meramente nuclear». 'Mr. Pesc' resaltó en declaraciones a la prensa española que «Se trata de un país que está ahora mismo en el centro de gravedad de todos los problemas o todas las cuestiones que preocupan a la comunidad internacional y, sobre todo a la europea».
«El régimen de Teherán está jugando un papel fundamental en todo el área del Oriente Próximo desde muchos puntos de vista: sus relaciones con Irak, con Siria, con Hezbolá, su influencia que quiere hacer más creciente a través de Hamás en el proceso de paz israelo-palestino, el tema de derechos humanos, del terrorismo, de Afganistán...», recordó Solana .
El responsable de las relaciones exteriores de la UE aseguró que en la capital alemana no se ha hablado de sanciones, sino de ver «cómo hacer todos los esfuerzos» para que al final de los treinta días de plazo que marca la declaración presidencial de la ONU en Nueva York el país islámico «vuelva a la mesa de negociaciones». De no ser así, Solana anunció que «habrá gradualmente una situación en el Consejo de Seguridad que irá creciendo en intensidad y no se rechaza nada».
El alto representante de los Veinticinco reiteró que la comunidad internacional no se opone «en absoluto a que Irán tenga una capacidad nuclear civil», sino a que la utilice para desarrollar un programa atómico militar.
Preguntado si descarta totalmente una intervención armada si falla la vía diplomática, Solana dijo que «cada país tiene una posición o varios tienen posiciones diferentes, pero desde nuestro punto de vista la solución de este problema no es de carácter militar, sino político».