Una serie de pruebas clínicas ha confirmado que una vacuna experimental aplicada en altas dosis contra la gripe aviar induce una reacción inmunológica positiva en adultos sanos, según un estudio publicado ayer en la revista 'The New England Journal of Medicine'. La investigación, realizada por científicos de las universidades estadounidenses de Rochester, Maryland y California, determinó que aproximadamente la mitad de los voluntarios que recibieron una dosis inicial y un refuerzo de la vacuna desarrollaron niveles de anticuerpos que podrían neutralizar la acción del virus H5N1.
«Este descubrimiento representa un importante avance en los esfuerzos del país para prepararse ante una posible pandemia de la gripe aviar», dijo Elias Zerhouni, director de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), un organismo del Gobierno de EE UU que financió la investigación.
En las pruebas participaron un total de 451 personas de entre 18 y 64 años, que fueron vacunados dos veces en un mes. Entre los que recibieron la mayor dosis (90 microgramos), el 54% generó niveles de anticuerpos que les protegían del virus. Por su parte, el porcentaje de las personas a los que se les inyectó una cantidad menor se redujo en la medida en que disminuyó la potencia de la dosis.
Europa, «preparada»
La tasa de 90 microgramos es varias veces más elevada que la que contiene la vacuna convencional, recomendada contra la gripe común en EE UU. Según Anthony Fauci, director del Instituto Nacional para la Alergia y las Enfermedades Infecciosas, la investigación forma parte de un «esfuerzo mayor por atajar la enfermedad».
Mientras tanto, John Simpson, director del Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades, manifestó ayer en Bruselas que Europa está «razonablemente bien preparada para una eventual pandemia de gripe». La afirmación se basa en las conclusiones «positivas» sacadas de los simulacros realizados el pasado mes de noviembre para afrontar un posible brote de la epidemia.