El Correo Digital
Sábado, 1 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
EDICIÓN IMPRESA
ÁLAVA
1.200 niños alaveses son tratados al año por algún trastorno psiquiátrico
Las patologías más frecuentes son las enfermedades psicosomáticas, la ansiedad o problemas en el aprendizaje
1.200 niños alaveses son tratados al año por algún trastorno psiquiátrico
EXPERTO. Fernández de Legaria arremete contra la actual sociedad de la «perfección». / N. GONZÁLEZ
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Los niños y adolescentes también se deprimen, padecen trastornos afectivos o sufren problemas de aprendizaje. No en vano, la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil de Álava atendió el último año a 1.292 menores -de entre 0 y 16 años- que padecían algún tipo de patología psiquiátrica.

Los datos fueron desvelados ayer por el jefe del servicio alavés de Psiquiatría infantil, el doctor José Antonio Fernández de Legaria, durante las cuartas jornadas sobre trastornos psiquiátricos graves en la infancia, celebradas en Vitoria. «De estos casi 1.300 menores, 350 fueron atentidos por vez primera en la red sanitaria, una cifra que se ha mantenido constante en los últimos años», explicó Fernández de Legaria.

La Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil de Álava atiende a niños de 0 a 16 años. De ahí que, según subraya el psiquiatra infantil, los cuadros diagnósticos varíen en función de la franja de edad del paciente. «Hasta los tres años, los bebés que atendemos suelen padecer alteraciones psicofuncionales, problemas de sueño, trastornos psicosomáticos o anorexia de la lactancia. De cuatro a cinco, la patología más frecuente tiene que ver con la ansiedad que sienten al separarse del entorno paterno», apuntó José Antonio Fernández de Legaria.

Fracaso escolar

Los problemas de aprendizaje, por su parte, comienzan a detectarse a partir de los seis o siete años y pueden derivar hacia el tan temido fracaso escolar o hacia depresiones más o menos graves. Por último, y a medida que el niño se va acercando a la edad adulta, los cuadros diagnósticos más frecuentes suelen estar relacionados con problemas del comportamiento.

«Es habitual que los padres de niños o adolescentes de esta edad acudan a nosotros para pedir un consejo terapéutico alertados por un comportamiento extraño o diferente por parte de sus hijos. Yo suelo decir que la adolescencia es la única enfermedad que se cura con la edad, pero no es lo mismo un adolescente que un adolescente en crisis», matizó Fernández de Legaria.

La sociedad actual -llamada de la «perfección» en palabras del especialista- influye de manera directa en los problemas del niño del siglo XXI. «Los niños están sometidos a una presión excesiva, motivada por unos esquemas muy normativos que no aceptan el fracaso», concluyó el experto.



Vocento