Somos conscientes de la situación política que vive nuestro pueblo; al contrario de lo que ha sucedido durante mucho tiempo, se están creando las condiciones para situarnos en el camino de la resolución del conflicto que hemos sufrido durante tantos años.
En este momento crucial, queremos hacer nuestra la reivindicación de todos los derechos para todas las personas de Euskal Herria; nos une la defensa de los derechos humanos y de los derechos civiles y políticos.
Nuestra prioridad es aunar y sumar esfuerzos en favor de una solución democrática. Por tanto, con esta iniciativa pretendemos solicitar y ofrecer un compromiso popular que propicie dicho objetivo.
Reivindicamos para Euskal Herria un proceso de resolución democrática. Pensamos que ante el conflicto y la negación del derecho a decidir que padece Euskal Herria debemos responder a través de un proceso de resolución.
El proceso de resolución democrática debe contar con el apoyo y la ayuda de los ciudadanos y las ciudadanas, para así poder avanzar firmemente, por encima de todas las agresiones sufridas y de todos los obstáculos.
Una solución democrática requiere de un diálogo, de una dinámica de conversaciones entre todos los agentes. Ese es el llamamiento que hacemos a todos ellos.
El proceso de resolución exige unas bases sólidas y unos principios claros:
Debe ser abierto, que dé opción a todos los agentes, sin ningún tipo de exclusiones.
Debe corresponder a toda Euskal Herria, debe englobar a todos los territorios y a toda la ciudadanía de Euskal Herria, y debe propiciar su participación. En la medida en que el conflicto político afecta a todas las personas que vivimos en Euskal Herria, todas debemos tener la oportunidad de manifestarnos en su resolución.
Deberá reconocer y garantizar todos los derechos de todas las ciudadanas y ciudadanos vascos.
Defenderá que la última palabra corresponde a todas y todos los vascos, y basándose en la historia y pluralidad política e institucional de Euskal Herria, se deberán trabajar y consensuar las fórmulas para que todas las personas de Euskal Herria puedan manifestar su opinión.
El fin último del proceso es lograr un acuerdo amplio, que reúna los diferentes puntos de vista y las diferentes sensibilidades.
Por otra parte, el proceso deberá permanecer lo más protegido posible de la rivalidad política y del día a día del conflicto. La presencia y la participación de observadoras y observadores internacionales contribuirá, sin duda, a que el proceso continúe con paso firme.