Las personas en silla de ruedas que quieren coger un tren que sale del andén central de la estación de Vitoria se ven obligadas ahora a recorrer varias decenas de metros y atravesar las vías por un paso rebajado. En unos días, esa situación se va a acabar, ya que están a punto de estrenarse los nuevos ascensores que facilitarán el acceso a los convoyes a los viajeros con problemas de movilidad. Eso sí, la inauguración llegará con más de tres meses de retraso, ya que la obra debería haber acabado en diciembre.
Portavoces de la empresa ADIF -Administrador de Infraestructuras Ferroviarias-, responsable de la estación, explicaron que la demora de los trabajos se debe a «diversas complicaciones». Los mismos medios aseguraron que los ascensores están ya casi a punto y que estarán a disposición del público «en unos días».
La reforma, presupuestada en 270.000 euros, es fruto de un convenio de colaboración entre el Ministerio de Asuntos Sociales y ADIF, la entidad comercial surgida al dividir Renfe tras la liberación del sector. Los elevadores los podrán utilizar discapacitados y ancianos. Deberán subirse primero al ascensor del andén principal y bajar hasta el estrecho pasillo que conduce hasta el campus. Una vez abajo se dirigirán a otro elevador que les dejará en el andén central. La misma operación servirá para los viajeros que lleguen a la estación de Vitoria.