Vitoria amplía ya su 'salón de estar' con la peatonalización de la calle Fueros en su tramo entre Independencia y Ortiz de Zárate. La obra, que comenzó ayer, convertirá parte de la arteria en un gran pasillo de adoquines de paso exclusivo para los vehículos de repartidores y conductores con plaza de garaje en esta vía. Todo el suelo estará al mismo nivel y las constructoras Esconsu y Balgorza colocarán nuevo mobiliario urbano y farolas. Después de las fiestas de La Blanca, los operarios también modernizarán una parte de la calle Florida, entre Ortiz de Zárate y Dato, para culminar los trabajos en la zona en febrero de 2007.
El proyecto es la undécima peatonalización liderada por el Gabinete Alonso desde su llegada a la Alcaldía en 1999. El listado de calles que han pasado a estar dominadas por el peatón en los últimos siete años está encabezado por dos obras de calado a las que se unirá Fueros: General Álava y Bastiturri. Otras, como las de la plaza de Zaldiaran o las calles Prudencio María de Verástegui y La Esperanza llegaron unidas a otros proyectos, el párking subterráneo en el primer caso y el museo Artium en el segundo.
La relación de las nuevas zonas vetadas casi por completo al tráfico privado se completa con las arterias Vicente Goikoetxea, Fray Francisco, Felicias Olabe, El Torno y el último tramo de Rioja, junto a las vías del tren.
En todos estos casos, la llegada de las excavadoras supuso que los coches dejaran de circular y de aparcar a sus anchas por esos carriles. Esta circunstancia es la misma que ha despertado recelos entre los comerciantes del entorno de Fueros. Creen que sus negocios recibirán menos clientes.
La plataforma de comerciantes de la zona, llamada Y Centro, opina lo mismo, pero una vez arrancados los trabajos confía en que la reforma «termine siendo para bien». El portavoz del colectivo, Ignacio Zulaica, recordó que las obras de Fueros y de parte de Florida eliminarán 70 plazas de aparcamiento. «Es imprescindible que hagan el párking de Renfe, no se puede quitar estacionamiento y no crearlo», suscribió el comerciante.
Tarjetas para todos
Pero el problema de aparcar no es exclusivo de los clientes. Afecta también a numerosos vecinos. De hecho, las calles peatonalizadas son inaccesibles a no ser que el conductor disfrute de una plaza de garaje en la zona, lo que le permite tener una tarjeta que abre los pivotes, como sucede en General Álava.
Por ello, los residentes del centro, representados por la asociación Erdialde, van a exigir que los vecinos que no tengan un párking en la arteria donde viven también puedan pasar con su coche. «Lo queremos para casos puntuales, como descargar la compra o cargar maletas si vas de viaje», explicó el portavoz del colectivo, Eduardo Cervera. La federación de asociaciones de vecinos, Fava, debatirá mañana esta reclamación.