El beneficio neto de las empresas no financieras creció un 26,2% el pasado año, según la Central de Balances del Banco de España, a pesar de que en algunos sectores se registró una cierta desaceleración por las debilidad económica de las principales potencias de la zona euro y el encarecimiento del petróleo. Esa mejora de los resultados triplica con creces el del ejercicio precedente y fue posible gracias a las ganancias extraordinarias en forma de plusvalías en la venta de participaciones y a la reversión de provisiones dotadas con anterioridad por la recuperación del valor de inversiones ya realizadas; sobre todo, en Latinoamérica.
La entidad que dirige Jaime Caruana destacó que las compañías mantuvieron un «moderado» ritmo de crecimiento de su actividad en relación a 2004, aunque recordó que en el estudio no están representados los sectores más dinámicos, como la construcción. El retraso en la recuperación de la Eurozona no afectó al empleo, que aumentó un 0,8%, mientras las remuneraciones permanecieron estables.
La industria empeoró su evolución conforme avanzaba el año. Su actividad, medida por el valor añadido bruto, aumentó apenas un 0,9%, frente al 5,9% del ejercicio anterior, y su nivel de ocupación se redujo una décima. En 2004 lo había hecho un 0,7%. Ese deterioro fue consecuencia de la caída de los márgenes -favorecida por el encarecimiento de las materias primas, y la contención de los precios a causa de la competencia asiática y del Este- y de la persistente debilidad de la demanda en la zona euro. A esa zona va destinada la mayor parte de las exportaciones del sector.
La energía y el comercio fueron los principales motores de la mejora de la producción, que fue del 4,6%. La carestía del petróleo elevó un 9,7% la actividad en el ámbito energético, en especial por su impacto en las empresas de refino, pero afectó negativamente al resto de los sectores -entre ellos, los transportes, las comunicaciones y el eléctrico- al aumentar sus costes.
Empleo
El Banco de España destaca el impulso de las compañías de electricidad, gas y agua (5%). El consumo moderó su pujanza, lo que se tradujo en un alza del 3,9% en el comercio. Ese aumento es inferior en tres puntos al del año precedente.
La mejora del empleo (0,8%) contrasta con su estancamiento en 2004. El comercio registró la mejor evolución en este campo, con un incremento del 2,6% -el ejercicio anterior había subido un 4,3%-, mientras que en otros sectores amortiguaron la destrucción de puestos de trabajo registrada en 2004. Así, los transportes y las comunicaciones redujeron sus plantillas el 0,6%, frente al 1,8% de 2004; y un 0,9% -dos décimas menos- las empresas energéticas.