El fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, expresó ayer en el Senado su «más firme compromiso» en la lucha contra el terrorismo y aseguró a todas las fuerzas políticas, en clara alusión al 'caso Otegi', que la Fiscalía no hará «gestos o aspavientos para la galería».
Conde-Pumpido, que ya aseguró el domingo pasado en Aragón que hizo lo que obligaba la ley al no pedir el encarcelamiento incondicional para el portavoz de Batasuna, señaló ayer en la comisión de Justicia del Senado que «la estricta y rigurosa defensa del Estado de Derecho consiste en aplicar la Constitución y la ley atendiendo a las circunstancias de cada caso y con criterios estrictamente jurídicos». En este sentido, se esforzó en pedir a los partidos, y en especial al PP, que saquen la actuación de su departamento del debate partidista, «en un momento en el que la fortaleza del Estado de Derecho es especialmente necesaria».
El responsable del Ministerio Público acudió al Senado a explicar las razones del cese, en enero pasado, del fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño. En una intervención de casi una hora, dijo haberse visto obligado a pedirle que dimitiera porque los actos de desobediencia, de falta de colaboración y de indisciplina en estos dos años fueron tan reiterados que la relación entre ambos se convirtió en «una bomba de relojería». Comentó que hubiese sido «una absoluta temeridad» no poner fin a los desencuentros antes de que los «conatos» desembocasen en alguna situación de «conflicto grave».
Vitto Corleone
El llamamiento de Conde-Pumpido al alejamiento entre Fiscalía y crítica partidista tuvo muy poco éxito. El portavoz del PP en la comisión, Agustín Conde, en una dura intervención criticada de forma unánime por el resto de los grupos parlamentarios, comparó la actitud del fiscal general para con Fungairiño con la de Vitto Corleone -el jefe mafioso de la saga 'El Padrino'-.
El diputado popular señaló que «la razón real del cese de Fungairiño es la política antiterrorista» y enfatizó que el cesado era la «garantía» de esta lucha en la Audiencia Nacional. Por eso, añadió, la Fiscalía ni ha pedido la cárcel de Otegi, ni actuó contra EHAK ni intervino contra el congreso de Batasuna.
El portavoz del PP, antes de pedir la dimisión de Conde-Pumpido, elevó el tono final de su intervención para decir que, con motivo del 'caso Parot', «el fiscal general se puso de parte de los terroristas». Así las cosas, la presidenta de la comisión y el resto de portavoces le pidieron que retirase la frase injuriosa sin éxito alguno. Conde-Pumpido se limitó a contestarle que estaba equivocado y desinformado, porque el Supremo había confirmado en la sentencia del 'caso Parot' la misma postura mantenida en el recurso por la Fiscalía.