La estatua de Ruperto Urquijo volverá a estar colocada en la plaza de Lamuza «antes de que termine este mes», según Luis Zamacona, responsable de la empresa Alfa Arte, responsable de su limpieza. El monumento fue retirado el pasado 18 de marzo y trasladado a Eibar, al taller donde se fundió después de que durante todo el invierno hayan aparecido manchas blancas en las piernas, similares a las que ya provocaron su retirada en enero de 2005.
La pieza fue colocada en la plaza de Lamuza en agosto de 2004 y Zamacona explicó que «las manchas se deben a restos de material cerámico que quedan en el interior del bronce, que está hueco». El proceso de fundición de la pieza obliga a construir un macho sobre el que se vierte el bronce. Ese relleno interior se elimina posteriormente con agua a presión. En el proceso de fundido el material cerámico no fue eliminado en su totalidad y por eso, en enero del año pasado, la imagen fue desmontada para realizar una limpieza más profunda.
Decapado
La reaparición de las manchas se debe a la presencia de restos de material en el interior. Para resolver definitivamente el problema, la estatua de Ruperto Urquijo se ha sumergido completamente en una cuba de decapante para que actúe en todos los resquicios de la talla y elimine los restos que pudieran quedar y que son inaccesibles. Zamacona aseguró que el tratamiento no va a suponer ningún cambio en el aspecto exterior de la imagen.