El diputado general Ramón Rabanera restó ayer importancia a los movimientos del PNV y de EA en la Cuadrilla de Salvatierra para intentar cambiar la ley electoral a fin de contar con representación propia en las Juntas Generales. Para el jefe del Ejecutivo foral, este tipo de movimientos sólo indica «la debilidad del nacionalismo, que quiere recuperar como sea la institución más importante del territorio: la Diputación».
El Parlamento vasco es el único con competencia para cambiar esta legislación. De hacer caso a los nacionalistas, en Álava se reinstaurarían las siete cuadrillas como circunscripción electoral -ahora hay sólo tres: Vitoria, Ayala y el resto-, lo que en teoría beneficiaría al PNV, más fuerte en las zonas rurales, y perjudicaría a PSE y PP.
Según Rabanera, una modificación así debe hacerse «con gran consenso entre las fuerzas políticas y no porque a una le interese sacar ventaja».
Cuartango
Por otra parte, el PP de Kuartango pidió ayer al PNV y al delegado del Gobierno central en el País Vasco, Paulino Luesma, que impida a los ediles nacionalistas de esa localidad ceder sus escaños a los representantes de la plataforma Marinda, heredera de la ilegalizada Batasuna. Los populares recordaron que el alcalde de Kuartango ha permitido a Marinda participar en varios plenos.