Arcelor desplegó ayer un nuevo arsenal de armas en su contraofensiva para frenar la OPA hostil de Mittal.Con el objeto de poner a los accionistas de su lado en esta 'guerra', anunció un incremento del 54% sobre el dividendo previsto del año 2005, además del reparto adicional de 5.000 millones de euros con cargo a la caja de la compañía. Pero no se conformó con estas medidas, que recuerdan a las adoptadas por Endesa para protegerse del asalto de Gas Natural. Fue un paso más lejos al blindar la compañía canadiense Dofasco, recientemente adquirida, para impedir que el grupo anglo-indio lleve a cabo sus planes de venderla a la alemana ThyssenKrupp si triunfa su oferta sobre el consorcio europeo.
Con este objetivo, Arcelor ha transmitido su participación en Dofasco -del 98,5%- a una fundación holandesa a la que ha bautizado como 3S, con competencia exclusiva para decidir sobre la venta de esta compañía. De esta forma, si Mittal culmina con éxito su OPA de 18.600 millones de euros sobre el grupo europeo, no podrá disponer de la empresa canadiense para vendérsela a ThyssenKrupp.
A partir de ahora, Arcelor mantiene el control de la gestión de Dofasco en todo los aspectos, salvo en lo que se refiere a la decisión de su venta. Para esta transacción se requiere la autorización del consejo de administración de 3S.
Arcelor -fruto de la fusión de la española Aceralia, la francesa Usinor y la luxemburguesa Arbed- justifica este blindaje en que la compra de Dofasco constituye «un elemento esencial de su estrategia en EE UU, que le permite convertirse en un importante proveedor de la industria del automóvil norteamericana». Por ello, su venta «tendría consecuencias negativas» para el grupo europeo, «en especial al facilitar a una empresa competidora el acceso a la tecnología Extragal, que constituye la base del éxito de Arcelor en el sector automovilístico».
Pero, además, los responsables de la siderúrgica hispano-franco-luxemburguesa esgrimen el argumento de que Mittal va a financiar la parte en efectivo de la compra de Arcelor -es un 25% del total- con la venta de Dofasco, por la que se han pagado 3.650 millones de euros. «Si Mittal no vende Dofasco, no tendrá medios financieros para continuar la OPA», aseguró el vicepresidente ejecutivo y director financiero, Gonzalo Urquijo.
Dividendo
De cara a la batalla que tendrá lugar en el mercado, Arcelor ha realizado una generosa oferta a sus accionistas. El dividendo va a subir un 54% -más de 400 millones de euros- hasta alcanzar los 1,85 euros por acción frente a los 1,2 anunciados hace apenas seis semanas, que ya suponían un incremento del 85% en relación al importe del año anterior.
En cuanto a la 'paga extra' de 5.000 millones, aún no está decidida la fórmula en que se abonará. Podría efectuarse a través de una operación de recompra de acciones o como dividendo extraordinario. Lo que es seguro es que se hará entre la fecha de la junta -28 de abril- y el transcurso de los doce meses siguientes al fracaso o el desistimiento de la OPA de Mittal.
El grupo anglo-indio respondió ayer mismo a la contraofensiva de Arcelor. En primer lugar, advirtió de que las medidas van en contra de los intereses de sus propios accionistas al quitarles el derecho a «decidir sobre los méritos de su OPA». Luego indicó que reducirá el precio de su oferta en la parte del dividendo que exceda de 0,8 euros. En cuanto al blindaje de Dofasco, dijo que «no cambia nuestra determinación o capacidad para seguir adelante». Su dueño, el magnate Lakshmi Mittal, explicó ayer sus planes al presidente del Principado de Asturias.