Los responsables de Caja Madrid mostraron ayer su satisfacción por los resultados conseguidos hasta ahora en su proceso de expansión en Euskadi, donde incrementaron un 34% su cifra de negocio el pasado año al alcanzar los 1.500 millones de euros.
Los directivos de la entidad reiteraron su apuesta por mantener el plan de expansión en el País Vasco con la apertura de diez nuevas oficinas en los próximos meses, así como con la aplicación de un acuerdo de colaboración con Mapfre. Así las cosas, a finales del presente ejercicio, Caja Madrid tendrá en Euskadi un total de 31 sucursales propias, así como otras 23 'ventanillas' de atención ubicadas en la red de la aseguradora en esta comunidad.
Como ocurre con el resto de las entidades que están en pleno crecimiento, el volumen de créditos concedidos por Caja Madrid en el País Vasco supera con creces la cantidad de dinero obtenida como depósitos o gestión de fondos. Así, en la actualidad tiene concedidos 1.100 millones de euros en préstamos, frente a los 401 millones que han depositado en sus manos los clientes.
Créditos
De acuerdo con la tónica general del sector, Caja Madrid también se ha apoyado en el mercado hipotecario para ampliar sus actividades en Euskadi. El número de operaciones de ese tipo que formalizó el pasado año en Vizcaya, Guipúzcoa y Alava aumentó un 41%. Los responsables regionales de la entidad apuntaron ayer que ese ritmo no sólo se ha mantenido, sino que se ha acelerado en el primer trimestre de 2006.
Las mismas fuentes apuntaron que el negocio de empresas es también uno de los objetivos en el País Vasco. En ese segmento ha mantenido una discreta actividad hasta ahora. Las empresas suponen, en la actualidad, el 35% del riesgo asumido en la concesión de créditos, al tiempo que un 18% restante está también en manos de promotores inmobiliarios. Buena parte de esta última inversión crediticia suele trasladarse a los propietarios finales de las viviendas mediante el sistema de subrogación de créditos.
Por último, los directivos de Caja Madrid aseguraron que esta entidad ha desplegado ya en el País Vasco una notable actividad dependiente de su obra social, para cumplir así el objetivo de devolver a la sociedad una parte de los beneficios obtenidos con su actividad bancaria.