Si hubiera que fijar un punto de inicio respecto al estudio de la cerámica medieval en el País Vasco, éste no llegaría más allá de los años 80 del pasado siglo XX. Ya entonces había quien se lamentaba de que los datos cerámicos eran escasos en Euskadi, donde reinaban, además, un desconocimiento y un desinterés palpables hacia esta materia.
Pues bien, la obra 'La cerámica medieval en el País Vasco (siglos VIII-XIII)' -llevada a cabo dentro del Grupo de Investigación en Arqueología de la Arquitectura de la UPV- ha dado un vuelco radical a aquella situación, hasta convertir los fragmentos de barro del período medieval en el País Vasco en un «documento histórico».
Esta publicación es el resultado de la tesis doctoral de José Luis Solaun y tiene como base argumental las excavaciones arqueológicas llevadas a cabo en el subsuelo de la catedral Santa María de Vitoria. «El objetivo de este libro -explicó Solaun- era datar la cerámica medieval y para ello necesitábamos dar con un yacimiento que permitiera recorrer esa horquilla cronológica. Esa excavación estaba en la catedral Santa María, que es el yacimiento madre de la publicación».
No en vano, durante cinco años de intenso trabajo en el subsuelo del templo se consiguieron recuperar más de 20.000 fragmentos cerámicos de las vasijas y de los recipientes de barro que usaron y produjeron nuestros antepasados hasta bien entrado el siglo XIX. «Quisimos hacer de la cerámica un documento histórico, ya que es la herramienta cronológica de datación más importante. Gracias a este libro se ha conseguido que cualquier arqueólogo pueda reconocer y datar las cerámicas de un yacimiento», defendió el autor de la obra.
Desde el año 900
Aunque la publicación hunde sus raíces en el siglo VI, el origen de la investigación arranca en el año 900 y se estructura en tres períodos correlativos. El primero -siglos VIII y XIX- alude, en palabras del experto, a «dos Álavas cerámicas; una al Oeste, donde se hallan cerámicas poco especializadas, y otra en la zona de Vitoria donde sí existían talleres especializados».
En el segundo período de estudio, siglo XI, la cerámica se especializa y se implantan talleres dispersos en las aldeas, hasta que en los siglos XII y XIII -a raíz de la fundación de Vitoria- se constituyen aldeas alfareras y barrios periurbanos que producen cerámica para abastecer a la ciudad. Los estudios llevados a cabo en la catedral Santa María han permitido descubrir además una instalación levantada para producir la teja necesaria para la construcción del templo fortaleza de la catedral, proyectado por Alfonso VIII en el siglo XIII y génesis del templo que hoy se levanta sobre la colina.
'La Cerámica Medieval en el País Vasco (siglos VIII-XIII)' representa, en definitiva, una historia social de la alfarería ya que, además de dar a conocer los tipos de recipientes usados y producidos en la época, aporta información sobre la sociedad medieval y sus formas de vida.