Con 55 puntos en la clasificación ni siquiera el inesperado y contundente 0-4 frente al Getafe ha alterado el guión de un Osasuna que respira tranquilidad antes del derbi de Mendizorroza. La resaca generada por dos derrotas consecutivas queda atenuada ante la posibilidad de hacer historia. A siete jornadas para el final del campeonato la música celestial de la 'Champions' flota sobre Tajonar y los ecos del camino marcado por el Villarreal inflaman el espíritu 'rojillo'. Nadie alza la voz, pero el murmullo europeo se filtra por los recodos.
No llega de momento al césped, porque Javier Aguirre ha insistido esta semana en la necesidad de «guerrear» en Vitoria para relanzar las expectativas de su equipo y se aplica día a día en motivar a la plantilla. El técnico mexicano es consciente de que pese a la calidad de jugadores como Ricardo, Raúl García, Delporte, Moha o Savo Milosevic, su equipo vive de la intensidad y el orden. «Dale, dale, gol, gol», le aprieta al delantero serbio, al que la calurosa mañana navarra y los circuitos físicos parecen haber sumido en un dulce letargo.
Aguirre, metódico y minucioso, reúne a sus jugadores en el centro del campo a la salida del vestuario y les comunica el trabajo de la jornada. Calentamiento, trabajo físico, partidos de cinco contra cinco en campos reducidos y partidillo final con tres porterías y toques limitados. No más de una hora y veinte minutos sobre Tajonar, pero sin apenas respiro entre ejercicio y ejercicio. A final de temporada es hora de evitar grandes esfuerzos y trabajar la chispa y la tensión competitiva.
Con algún pequeño roce entre los jugadores, fruto de esa intensidad. Y es que Aguirre ordena una batería de remates a puerta como modo de finalizar cada ejercicio físico. Una especie de aliciente para romper la monotonía del tramo inicial del entrenamiento. Pero el alborozo de los delanteros no parece compartirlo el guadameta Ricardo, al que sus compañeros 'fusilan' sin contemplaciones en remates desde apenas cuatro metros. El ex portero del Manchester se enzarza entonces en una discusión con el ariete argentino Romeo. Apenas le ha dado tiempo a levantarse y ya le ha soltado otro balonazo a quemarropa. Hablan de sus cosas.
Tiro al 'Tranqui'
No hay prueba táctica en Tajonar, pero la prensa local barrunta las posibilidades para el derbi de Mendizorroza. «Delporte o Moha parece la única duda», explican. El francés salió del once ante el Getafe debido a una sanción y su regreso puede convertirse en la novedad ante el enfrentamiento con el Alavés. «Con Aguirre» -advierten, no obstante- «puede pasar cualquier cosa». Y es que la política de rotaciones establecida por el mexicano ha sorprendido en más de una ocasión.
En principio el equipo previsto es: Ricardo; Javier Flaño, Cuéllar, Josetxo, Corrales; David López, Puñal, Raúl García, Delporte; Webo y Milosevic. El partidillo final, quince minutos con dos onces mezclados, no ayuda a conocer las intenciones de Aguirre para Mendizorroza.
Poco después de las doce los jugadores enfilan en un goteo constante el camino del vestuario. Apenas un puñado de ellos, interiores y delanteros, se quedan cinco minutos más ensayando centros y remates sobre los porteros. El resto de dedican con amabilidad a firmar autógrafos a jóvenes que han acudido hasta Tajonar para presenciar el entrenamiento. «Esto no ocurre todos los días», precisa el jefe de prensa.
Todavía hay tiempo para las bromas. La presencia junto al córner de 'Tranqui', la inflada mascota del Departamento Municipal de Deportes, provoca un concurso de tiro a larga distancia para tratar de derribarle. No hay puntería, pero sí carcajadas. La temporada de Osasuna da pie para ello.
f.r.esquide@diario-elcorreo.com