El corazón y la mente dictan análisis contrapuestos. El anhelo de ver al Baskonia disputando una 'Final Four' por segundo año consecutivo se enfrenta a la extrema dificultad que entraña el reto de dar vuelta a la serie ante uno de los conjuntos más importantes del panorama continental. Cuatro técnicos alaveses, Manu Moren, Pepe Laso, Álvaro Bilbao y Pablo Laso, fotografían la situación y desvelan sus sensaciones.
Cuestión de ritmo
Para Manu Moreno el Baskonia tiene «argumentos suficientes» para obrar la hazaña frente al «más favorito de los ocho para hacerse con el entorchado continental, un conjunto «muy sólido, con la mejor defensa de Europa pero no invencible». El ex preparador baskonista apunta hacia el «ritmo» como principal argumento para sostener su tesis. «En un partido trabado y físico la ventaja es para los griegos», señala.
«El equipo debe jugar mucho más tiempo en campo del Panathinaikos», apunta Moreno mientras destaca la capacidad del TAU Cerámica para «incorporarse con mucha rapidez al ataque y la defensa». El técnico aboga por «generar más espacios, más movimiento» para los pívots baskonistas, «con más calidad que los helenos» en su opinión.
Faltan relevos
Pepe Laso no oculta su «pesimismo» y aporta dos argumentos claros. El primero, que el TAU se enfrenta «al mejor equipo de Europa». El segundo emana de la propia competición doméstica. «La ACB es terriblemente exigente y los españoles están en clara desventaja por la dureza de la competición», expone.
Laso destaca la «polivalencia» griega. «Tienen ocho o nueve jugadores decisivos, casi dos por puesto, lo que multiplica sus recursos tácticos», aduce antes de recalcar la «extrema dependencia» de Prigioni y Scola. «Faltan relevos de garantías. Prigioni se ve obligado a bajar el ritmo para mantenerse físicamente y desciende la velocidad del equipo y para Scola no hay un relevo de su importancia».
Defensa y equilibrio
Álvaro Bilbao apunta, en primer lugar, hacia la «mejora defensiva». «El TAU debe parar las penetraciones griegas en la zona y no puede confiar en el fallo en el lanzamiento de los de Obradovic», argumenta. «Es demasiado riesgo, porque el martes sus porcentajes fueron muy bajos».
Además, Bilbao aboga por buscar «con más insistencia» los puntos fuertes del equipo, principalmente el juego interior, y reclama mayor «equilibrio» entre los lanzamientos de tres y de dos puntos. «Es necesario buscar más orden en los tiros», concluye mientras ensalza la capacidad griega para jugar y anotar en «situaciones muy críticas». «Saben jugar a la perfección con la presión; no hay que olvidar han levantado un 0-3 en el Top 16», recuerda.
La aportación exterior
El entrenador del Alerta Cantabria, Pablo Laso, destila cierto grado de optimismo tras contemplar en vídeo del duelo en el OAKA. «Evidentemente es muy difícil pero sigo creyendo que todo está abierto», afirma. Para el ex jugador, que opina que el partido del martes «estuvo muy bien planteado por Perasovic», no sería «ninguna sorpresa que el Panathinaikos ganara esta noche, pero tampoco que el TAU remontara la serie». «Obradovic no estará tranquilo», sospecha mientras deshoja las virtudes griegas. «Es un equipo que no le va bien al Baskonia, con jugadores muy físicos por fuera e interiores que se abren», analiza.
El técnico vitoriano aporta dos claves: un mayor control del juego por parte de Pablo Prigioni, para quien «jugar ante este tipo de bases muy físicos es muy difícil», y una mayor aportación de los aleros, especialmente de Erdogan y Jacobsen.