El nuevo San Mamés echará a andar mañana, cuando la Junta de Portavoces del Ayuntamiento de Bilbao conozca oficialmente el solar que se destina al estadio en los terrenos que actualmente ocupa la Feria de Muestras y que se repartirán entre la entidad rojiblanca y el nuevo campus tecnológico de Basurto.
Las fuentes consultadas por este periódico indican que el club dispondrá de una mancha de entre 35.000 y 40.000 metros cuadrados, frente a los 28.000 del actual campo, lo que le permitirá levantar una instalación con capacidad para acoger a un mínimo de 50.000 espectadores, 10.000 más que hoy.
La prolongada negociación entre el club y el Ayuntamiento sobre el solapamiento entre el campo actual y el nuevo se ha saldado con una decisión salomónica, que será presentada mañana. El Athletic y el Consistorio han logrado que el proyecto asuma parte de su criterio, según ha podido saber EL CORREO. La junta directiva consigue jugar en su actual terreno sin que le afecten en ningún momento las obras y el Ayuntamiento que se aproveche una parte del actual solar para el futuro estadio.
El compromiso alcanzado por las dos partes especifica que la nueva infraestructura se inaugurará con tres cuartas partes de las obras finalizadas. Las dos tribunas laterales y la de uno de los fondos estarán concluidas, pero no sucederá lo mismo con la otra, situada detrás de una de las porterías. El trato especifica que ésta se solapará sobre la tribuna situada actualmente más cerca de la Feria de Muestras.
Esta discusión ha sido la principal fuente de preocupación del club, nada partidario de jugar con el actual San Mamés en obras porque no tendría aforo para garantizar un asiento a cada uno de sus 34.000 socios.
Dispuesto a impedir que esto ocurriera, la junta directiva ha contado en esta negociación con el total apoyo de la Diputación, dueña del mayor porcentaje del solar de la Feria de Muestras. Mientras el Athletic insistía en que éste era un punto innegociable, el Ayuntamiento presentó el pasado mes de diciembre un informe sobre la reordenación de Basurto-Olabeaga de la arquitecta iraní Zaha Hadid en la que se consideraba indispensable aprovechar una parte del actual San Mamés para el nuevo campo.
La consecuencia que se derivaba de este planteamiento es que el club se vería obligado a jugar durante un tiempo con al menos una de sus tribunas derribadas, una idea rechazada por los dirigentes rojiblancos. Las últimas negociaciones han conseguido desbloquear la situación. El pacto al que se ha llegado es que una parte del actual terreno de San Mamés se solape con el nuevo.
Salida airosa
Este trato permite una salida airosa a la junta directiva, que consigue imponer su criterio de mantener a pleno aforo el actual San Mamés hasta el último momento y de paso logra garantizar a sus 34.000 socios una butaca en el próximo estadio desde el momento mismo de su inauguración. Si, como se espera, la mudanza de un estadio a otro se produce entre el final de una temporada y el comienzo de la siguiente, se ganan unas semanas para que avancen las obras del fondo, que podría ser completado alrededor de tres meses después del inicio de la temporada.
Con el pacto con el Ayuntamiento a punto de ser oficial, el club se dispone a dar impulso al proyecto estratégico más importante que ha desarrollado desde que inauguró en 1913 San Mamés. Los informes con los que trabaja la junta directiva indican que el próximo campo será estrenado en la temporada 2009-10. «Si todo va perfecto, podremos abrir el nuevo campo para la Liga 2009-10. Si surge algún contratiempo, quizá haya que esperar un año más», indicó a este periódico una fuente de la directiva.
Los primeros planes del club vizcaíno hablaban de un estadio con aforo para 60.000 espectadores, pero el consenso alcanzado reduce ese objetivo. Con la superficie reservada, se podrá levantar un campo con capacidad para un mínimo de 50.000 aficionados. Las fuentes de la junta consultadas indicaron ayer que se confía en que el proyecto que salga adelante permita ampliar la capacidad para otras 5.000 personas.
Una vez que se haga público el solar reservado por el Ayuntamiento para el club que preside Fernando Lamikiz, la junta directiva convocará un concurso entre arquitectos para decidir cuál es el proyecto que mejor se ajusta a sus pretensiones.